
El Abarth 500e hereda el ADN de uno de los urbanitas deportivos más carismáticos de Europa y lo electrifica con coherencia de concepto, si no de precio. Los 155 CV y 235 Nm llegan con la inmediatez propia del motor eléctrico, lo que convierte cada salida de semáforo en algo genuinamente divertido. La suspensión va calibrada con más firmeza que el Fiat 500e del que deriva — frenos de disco en los cuatro ángulos incluidos — y la dirección tiene un tacto más deportivo. Hasta aquí, el producto funciona. El placer urbano está ahí, el carisma visual también.
El problema llega cuando se pone precio a todo eso. La versión de entrada arranca en 39.350 euros y la mejor equipada alcanza los 43.350 euros. Por esa cifra, el comprador recibe un coche de 3.673 mm de largo, 185 litros de maletero, dos plazas traseras que no son plazas reales y una autonomía real estimada de entre 207 y 218 km. En carretera a velocidad de crucero, varias pruebas independientes apuntan a que esa autonomía cae por debajo de los 200 km. Stellantis no es Audi ni BMW, pero le está cobrando precios de premium por un producto que, en materiales y terminación, no los justifica. El interior es el del Fiat 500e con algunos retoques deportivos: los asientos delanteros mejoran, los acabados generales no convencen a ese precio.
El sonido artificial que imita el rugido térmico, incluido en la versión Turismo, nos parece un recurso cuestionable: si el motor eléctrico tiene su propia personalidad, simular que es otra cosa no añade autenticidad, la resta. Que sea opcional o desconectable no lo convierte en una virtud del producto. El Abarth 500e es un coche de emoción urbana para quien lo compra con los ojos abiertos — y con el garaje o punto de carga cerca. Si esa ecuación encaja, el producto es coherente con su promesa. Si no, hay opciones más racionales por menos dinero.
Es el coche para quien ya tiene resuelto el tema de carga — garaje propio, plaza con enchufe o cargador cerca de casa — y hace menos de 60-70 km diarios en entorno urbano o periurbano. Perfil: conductor de uno o dos ocupantes habituales, que valora el diseño, la agilidad y la distinción por encima de la practicidad, y que no necesita el coche para viajes largos. No se lo recomendaríamos a una familia con hijos ni a quien haga trayectos interurbanos frecuentes: para eso existen coches más capaces por el mismo o menor precio.
El Abarth 500e cumple su propuesta como urbanita deportivo eléctrico de carácter. El problema no es el coche — es el precio. Pagar entre 39.350 y 43.350 euros por 185 litros de maletero y 207 km de autonomía real es una decisión de corazón, no de cabeza, y en CharlaMotor respetamos esas decisiones siempre que se tomen con información completa. Si lo que buscas es emoción urbana, diseño con personalidad y etiqueta 0 en una ciudad española, el Abarth 500e lo da. Si buscas valor objetivo por el dinero, mira en otra dirección. Nota: 6.8/10.
| Precio | 39.350 EUR - 43.350 EUR |
| Potencia | 155 CV |
| Segmento | 2 volumenes |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 3673 mm |
| Peso | 1485 kg |
| Maletero | 185 l |
| Plazas | 4 |
| Vel. maxima | 155 km/h |
| 0-100 | 7.0 s |
| Origen | Italia |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 500e | 155 | 39.350 EUR | 17.1 |
| 500e Turismo Light | 155 | 42.850 EUR | 17.9 |
| 500e Turismo | 155 | 43.350 EUR | 18.1 |