
El Bentayga EWB es un ejercicio de honestidad brutal: Bentley sabe que sus clientes pasan más tiempo siendo transportados que conduciendo, y ha construido el coche exactamente para eso. Los 180 mm adicionales de batalla van íntegros a las plazas traseras, donde la suspensión neumática autoregulable, los asientos reclinables hasta 40 grados y el aislamiento acústico construyen algo que los folletos llaman 'santuario' y que en CharlaMotor llamamos simplemente lo que cuesta 279.371 euros. El V8 biturbo de 4.0 litros, 549 CV y 770 Nm de par es la base mecánica compartida con el Porsche Cayenne Turbo y el Lamborghini Urus, aunque aquí nadie se lo reprocha: la plataforma VW Group en su versión más lujosa funciona.
El dato que más molesta en este coche no es el precio, sino el maletero: 380 litros en un SUV de 5.322 mm de longitud es una cifra que hace sonrojar. El Bentayga EWB mide más que un Flying Spur y lleva menos carga que un Volkswagen Golf. La razón es evidente —todo el espacio ganado fue a las plazas traseras—, pero si viaja con equipaje real para cuatro personas, el problema es real. El peso de 2.514 kg tampoco invita al optimismo en cuanto a consumo: el WLTP declara 12,8 l/100 km, pero con ese peso y esa potencia en uso real hay que asumir un 20-25% más en ciudad. La etiqueta C de la DGT es el techo permitido en las restricciones de tráfico; no es un detalle menor cuando este coche cuesta lo que cuesta.
Dicho todo esto, el EUR/CV sale a 508 euros por caballo de vapor: es mucho dinero por caballo, pero el indicador no captura todo el valor en un coche de este segmento. Aquí no se compra solo potencia: se compran los acabados artesanales de Crewe, la dirección en las cuatro ruedas que hace que 5,3 metros sean manejables, y el silencio de crucero que pocos coches del mundo igualan. En ese contexto, el precio —muy alto— no es un robo; es lo que vale.
Para el comprador que principalmente ocupa la plaza trasera derecha y hace viajes de entre 20.000 y 40.000 km anuales en formato chófer, combinando trayectos urbanos de representación con desplazamientos interurbanos largos. Familia de hasta cuatro miembros sin necesidad de transportar equipaje voluminoso. No es el coche de quien disfruta conduciendo en solitario cada día —para eso el Bentayga estándar o un Cayenne Turbo GT son propuestas más coherentes—, ni de quien necesita un SUV de carga práctica.
El Bentayga EWB es un producto coherente con lo que promete: el SUV más orientado al pasajero trasero que existe por debajo de un Rolls-Royce Cullinan. No pretende ser un deportivo, no pretende ser eficiente, no pretende tener maletero. Pretende ser el coche más cómodo del mundo para quien va detrás, y en ese propósito cumple con solvencia. Sus problemas —maletero ridículo para su tamaño, consumo real elevado, etiqueta C, fiabilidad de la electrónica compleja— son reales y hay que nombrarlos. Pero si su uso encaja con el perfil, es uno de los pocos coches del mercado que justifica lo que cuesta. Nota: 8.4/10.
| Precio | 279.371 EUR |
| Potencia | 549 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | gasolina |
| Transmision | automatica |
| Traccion | total |
| Longitud | 5322 mm |
| Peso | 2514 kg |
| Maletero | 380 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 290 km/h |
| 0-100 | 4.6 s |
| Origen | Reino Unido |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Bentayga EWB V8 | 549 | 279.371 EUR | 12.8 |