
El BMW iX3 2026 no es una actualización ni un lavado de cara: es el primer modelo construido sobre la plataforma Neue Klasse, una arquitectura eléctrica nativa de 800 voltios que no comparte nada relevante con el X3 de combustión más allá de la silueta y el nombre. Con 4.782 mm de longitud, batería estructural integrada al chasis y un sistema de carga DC de hasta 400 kW en la versión 50 xDrive, esto no es el típico SUV eléctrico que nació siendo un térmico disfrazado. En CharlaMotor llevamos tiempo señalando que BMW estaba perdida, sin saber qué quería ser en el mundo eléctrico. El iX3 es la primera señal clara de que han encontrado el rumbo.
La versión de entrada, el 40, ofrece 320 CV, 500 Nm de par y tracción trasera —el ADN BMW de siempre— con una batería de 82,6 kWh y una autonomía WLTP de 637 km. Hagan las cuentas: estamos ante un SUV de más de 2.100 kg que en uso real puede ofrecer autonomías por encima de los 500 km sin drama. El 50 xDrive sube a 469 CV, 645 Nm, tracción total y una batería de 108,7 kWh que homologa 805 km WLTP —con autonomía real estimada en 660 km— y una carga de 400 kW que repone del 7 % al 54 % en diez minutos. Eso no es marketing: eso cambia la planificación de cualquier viaje largo. El consumo en pruebas exigentes ronda los 17 kWh/100 km, una cifra razonable para un vehículo de estas dimensiones y peso.
Donde seguimos teniendo reservas es en el precio y en la garantía. El 40 parte de 63.650 euros, y el 50 xDrive sube a 71.850 euros. Mucho dinero para un segmento que tiene rivales muy serios. Y que la versión más cara ofrezca solo dos años de garantía frente a los tres de la de entrada no tiene ningún sentido: es un detalle menor en un coche de este precio, pero en CharlaMotor lo anotamos porque no debería ocurrir. El interior estrena el Panoramic iDrive con el BMW Operating System X, tecnológicamente puntero, aunque la tendencia de la marca a sustituir botones físicos por superficies táctiles sigue siendo un paso en la dirección equivocada para quienes conducen de verdad.
El perfil natural del iX3 es el conductor que hace entre 20.000 y 40.000 km anuales en uso mixto con viajes largos frecuentes, que tiene acceso a carga y valora no tener que parar más de lo imprescindible en ruta. El 40 con tracción trasera es para quien disfruta conduciendo y no necesita el plus de la tracción total; el 50 xDrive es para quien quiere el techo de prestaciones y autonomía sin ningún compromiso. No es el coche para quien prioriza el precio por encima de todo ni para quien hace uso exclusivamente urbano con un SUV de 4,78 metros.
El iX3 es, sin exageración, el mejor eléctrico que BMW ha hecho hasta ahora. No porque sea el más potente ni el más llamativo de su gama, sino porque es el primero que no necesita que le disculpes nada estructural: buena autonomía real, carga extraordinariamente rápida y dinámica que recuerda por qué el logo del volante existe. El precio duele —especialmente el del 50 xDrive rozando los 72.000 euros—, y la incoherencia en la garantía entre versiones es un tropiezo innecesario. Pero el producto, como producto, es serio. Nota: 8,4/10.
| Precio | 71.850 EUR |
| Potencia | 469 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | total |
| Longitud | 4782 mm |
| Peso | 2360 kg |
| Maletero | 520 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 210 km/h |
| 0-100 | 4.9 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 50 xDrive | 469 | 71.850 EUR | 15.1 |