El BMW Serie 1 2025 llega con un argumento que difícilmente se puede ignorar: en un segmento donde todo el mundo promete deportividad y casi nadie la cumple, este coche sí conduce como anuncia. La plataforma UKL2, la misma de la generación anterior, aguanta bien el tipo, y BMW ha trabajado la rigidez del chasis para que la respuesta dinámica sea de las más afiladas en coches de su tamaño. El 120d con sus 400 Nm de par es el ejemplo más claro: no necesita que lo empujes, simplemente responde. Sin embargo, hay que decir algo incómodo desde el arranque: el 116 y el 120 gasolina montan motores de tres cilindros de 1.499 cc. A 35.150 y 41.750 euros respectivamente, un tres cilindros no es una elección de ingeniero, es un recorte de costes que el comprador paga a precio de cilindro extra.
El interior ha dado un salto generacional en presentación con la pantalla curva y el iDrive 9.0, pero BMW ha tomado la decisión, cada vez más discutible, de eliminar los botones físicos de climatización y mandos centrales. Solo quedan botones en el volante. El resultado es un habitáculo más limpio visualmente, pero menos intuitivo en movimiento. En CharlaMotor creemos que los botones no se votan: se echan de menos cuando no están. El maletero merece mención aparte: las versiones 116, 118d y M135 ofrecen 380 litros, por debajo del mínimo que consideramos razonable en un coche medio; las versiones 120 y 120d se quedan en 300 litros, una cifra que en un coche de 41.750 euros resulta difícil de defender.
La gran paradoja del Serie 1 2025 es que BMW vende tracción delantera a precio de propulsión trasera. La marca lo abandonó con la tercera generación y aquí sigue, ahora con F70, siendo un FWD en cuatro de las cinco versiones. El M135 xDrive con sus 300 CV y tracción total a 62.850 euros cierra la gama con convicción, pero a ese precio el EUR/CV es de 209 EUR/CV, una cifra que empieza a ser elevada incluso para un deportivo compacto. Lo mismo aplica al mantenimiento: los talleres BMW cobran como premium lo que muchas veces son componentes similares a los de un grupo VW.
El Serie 1 es para quien hace más de 20.000 km anuales con un perfil mixto ciudad-autopista y le importa cómo conduce el coche, no solo lo que hace. El 118d o el 120d son la elección más sensata para viajero habitual. El M135 xDrive apunta a un conductor exigente con presupuesto amplio que no quiere un SUV deportivo. No lo recomendaríamos a quien use el coche principalmente en ciudad con familia y necesite maletero: 300-380 litros y plazas traseras justas no dan para mucho cuando hay opciones más espaciosas en precio similar.
El BMW Serie 1 es un coche que conduce bien, está bien construido y tiene una gama diésel especialmente sólida. El problema es el precio: una gama que arranca en 35.150 euros con un motor de tres cilindros y termina en 62.850 euros con un deportivo a 209 EUR/CV no siempre justifica el sobreprecio respecto a rivales directos. BMW sigue siendo BMW en sensaciones de conducción, pero la marca está en un momento de búsqueda de identidad y eso se nota en decisiones como suprimir botones físicos o mantener maleteros contenidos. Si el presupuesto lo permite y la conducción es prioritaria, el 120d es el punto dulce de la gama. Nota: 7,8/10.
| Precio | 35.150 EUR - 62.850 EUR |
| Potencia | 122 - 300 CV |
| Segmento | 2 volumenes |
| Combustible | diesel, gasolina |
| Transmision | automatico |
| Traccion | FWD |
| Longitud | 4361 mm |
| Peso | 1465 kg |
| Maletero | 380 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 210 km/h |
| 0-100 | 9.8 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 116 | 122 | 35.150 EUR | 5.9 |
| 118d | 150 | 40.250 EUR | 4.6 |
| 120 | 170 | 41.750 EUR | 5.3 |
| 120d | 163 | 42.050 EUR | 4.3 |
| M135 xDrive | 300 | 62.850 EUR | 7.6 |