
El BMW Serie 4 Cabrio es un coche que sabe exactamente qué es: un descapotable deportivo con tracción trasera en las versiones base, capota de lona de verdad y motores que funcionan. Eso tiene valor. La gama arranca con un 420i de 184 CV que cumple, pero es el 420d diésel donde el coche empieza a tener sentido: 190 CV, 400 Nm de par, etiqueta ECO y consumos controlados. Las versiones M Performance (M440i y M440d) son donde BMW demuestra que sabe hacer coches: 392 CV y 500 Nm en gasolina, 340 CV y 700 Nm en diésel, ambas con tracción total y comportamiento dinámico que justifica el apellido M. El M4 Competition es pura aspiración: 530 CV, 0-100 en 3,7 segundos, pero a 138.850 euros es un objeto de deseo, no una compra racional.
El problema es que BMW ha decidido cobrar como si fuera un coche de lujo cuando el interior es apenas competente. Los acabados son correctos pero sin sorpresas: plásticos duros en zonas donde la competencia ya ha subido el nivel, pantalla multimedia que funciona pero sin la elegancia de Mazda o la practicidad de Volkswagen. El maletero de 385 litros es un compromiso incómodo para un cabrio: con la capota bajada, el espacio se reduce drásticamente, obligándote a elegir entre disfrutar del aire libre o llevar equipaje. Eso no es un defecto de concepto, es una realidad del segmento, pero BMW no lo compensa con un interior que justifique el precio.
En carretera el coche brilla: suspensión específica, dirección precisa, motor que responde. El consumo real se aleja del WLTP entre un 20 y 30 por ciento en uso mixto, como es normal en gasolina. La capota de lona es un acierto frente al techo duro retráctil anterior: más ligera, mejor aislamiento, más espacio interior. Pero a 64.100 euros de entrada, el 420i es caro para lo que ofrece; el 420d es la opción sensata; el M440i es donde el coche justifica su existencia; y el M4 es un lujo que solo unos pocos pueden permitirse.
El Serie 4 Cabrio es para quien busca un descapotable deportivo de verdad, no un convertible de lujo. Ideal para conductores que hacen 15.000-20.000 km anuales, con uso mixto ciudad-carretera, que valoran la conducción sobre la practicidad y que pueden permitirse el mantenimiento premium de BMW. El 420d es para quien quiere eficiencia y etiqueta ECO; el M440i para quien busca prestaciones sin llegar al extremo del M4; el M4 para quien no tiene límite presupuestario. No es recomendable como único coche si necesitas maletero o plazas traseras funcionales; tampoco si tu prioridad es el confort de lujo o la tecnología de vanguardia.
El BMW Serie 4 Cabrio es un coche honesto que sabe qué es y lo hace bien: descapotable deportivo con motores que funcionan y comportamiento dinámico que justifica el apellido BMW. El problema es que cobra como premium sin ofrecer un interior que lo justifique, y el maletero es un compromiso incómodo. El 420d es la opción sensata; el M440i es donde el coche justifica su existencia; el M4 es pura aspiración. Nota: 7.6/10.
| Precio | 64.100 EUR - 138.850 EUR |
| Potencia | 184 - 530 CV |
| Segmento | 3 volumenes |
| Combustible | Gasolina, Diésel |
| Transmision | automatica |
| Traccion | trasera |
| Longitud | 4768 mm |
| Peso | 1765 kg |
| Maletero | 385 l |
| Plazas | 4 |
| Vel. maxima | 236 km/h |
| 0-100 | 8.2 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 420i Cabrio | 184 | 64.100 EUR | 6.7 |
| 420d Cabrio | 190 | 65.900 EUR | 5.2 |
| 430i xDrive Cabrio | 245 | 70.750 EUR | 7.3 |
| M440i xDrive Cabrio | 392 | 91.650 EUR | 7.2 |
| M440d xDrive Cabrio | 340 | 93.500 EUR | 6.4 |
| M4 Competition M xDrive Cabrio | 530 | 138.850 EUR | 10.2 |