
El BMW Serie 4 Gran Coupé es un ejercicio de coherencia contradictoria: promete ser un coupé deportivo con practicidad de berlina, y lo consigue, pero a un precio que no termina de cuadrar. Nosotros lo vemos como un Serie 3 con techo bajo y parrilla agrandada, vendido a tarifa de lujo. Los motores gasolina son competentes (el 430i con 245 CV y 400 Nm es el equilibrio de la gama), la suspensión es firme sin ser incómoda, y la dirección responde con precisión. En carretera se comporta como un coupé de verdad: ágil, musculoso, con ese centro de gravedad bajo que BMW ha cuidado. Pero aquí empieza el problema: por 56.600 euros en el 420i, estás pagando precio de premium por un coche que, en el interior, no se siente como tal. Los plásticos son duros, el cuadro de instrumentos digital es sobrio hasta el aburrimiento, y la sensación de solidez no es la que esperarías de una marca que cobra como si fuera Porsche.
El maletero de 470 litros es el talón de Aquiles de la propuesta. No es malo en términos absolutos, pero para un coche que se vende como familiar (cinco puertas, cinco plazas), queda por debajo de lo que ofrece un Volkswagen Golf (381 litros) o un Skoda Octavia (600 litros). La altura de entrada es baja, lo que suma deportividad pero resta practicidad: entrar y salir requiere flexibilidad, y los pasajeros traseros sufren. El espacio trasero es justo, no generoso. En consumo, el WLTP promete 6,6 litros en el 420i, pero la realidad en uso mixto ronda los 7,5-8 litros. El M440i, con 392 CV y 500 Nm, es una bestia (0-100 en 4,6 segundos), pero a 84.150 euros es un ejercicio de postureo: pagas 27.550 euros más que el 420i por 208 CV adicionales, lo que sale a 132 EUR/CV. Eso no es precio de deportivo, es precio de marca.
Lo que BMW ha hecho bien es el comportamiento dinámico. El chasis es firme, la tracción total del 430i y M440i inspira confianza, y la sensación de control es real. Los medios coinciden en que es un coche agradable para viajes largos: aislamiento acústico decente, suspensión que absorbe bien las irregularidades, y un motor que no cansa. Pero eso no justifica el sobreprecio frente a rivales que ofrecen más espacio, mejor acabado interior y precios más honestos. BMW está cobrando por el logo y por la promesa de dinamismo, no por lo que realmente entrega.
El Serie 4 Gran Coupé encaja con conductores que priorizan dinamismo y estética sobre practicidad, que conducen menos de 15.000 km anuales y no necesitan maletero grande. Ideal para parejas sin hijos o con un hijo pequeño, uso principalmente interurbano y viajes de fin de semana. No lo recomendamos a familias que necesiten espacio real, a quienes hagan muchos kilómetros (el consumo real penaliza), ni a compradores que busquen relación calidad-precio: por ese dinero, un Skoda Octavia o un Volkswagen Passat ofrecen más coche.
Es un buen coche, pero caro. BMW ha conseguido un coupé dinámico con cuatro puertas que se comporta bien en carretera, pero lo vende a precio de lujo sin ofrecer el interior que ese precio exige. El maletero es pequeño, el espacio trasero es justo, y los acabados interiores no justifican el sobreprecio frente a rivales más honestos. Si buscas dinamismo y estética, es una opción válida; si buscas relación calidad-precio, mira a otro lado. Nota: 7.3/10.
| Precio | 56.600 EUR - 84.150 EUR |
| Potencia | 184 - 392 CV |
| Segmento | 3 volumenes |
| Combustible | gasolina |
| Transmision | automatica |
| Traccion | trasera |
| Longitud | 4783 mm |
| Peso | 1695 kg |
| Maletero | 470 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 235 km/h |
| 0-100 | 7.9 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 420i Gran Coupé | 184 | 56.600 EUR | 6.6 |
| M440i xDrive Gran Coupé | 392 | 84.150 EUR | 7.3 |