Cuarta generación del BMW X3, código G45, y el modelo sigue siendo lo que siempre ha sido: la referencia técnica del segmento de SUV medianos premium. Con 4.755 mm de longitud, 570 litros de maletero en versiones térmicas y una gama que va de los 197 CV del diésel de acceso a los 398 CV del M50, el X3 tiene argumentos para prácticamente cualquier perfil de comprador. La tracción total xDrive es de serie en toda la gama, el cambio automático también, y el diésel 40d ofrece 670 Nm de par con tres litros de cilindrada: eso no es potencia sobre el papel, es empuje real a cualquier régimen. El 20d, con 400 Nm y 5,8 l/100 km WLTP, es probablemente el motor más sensato de toda la gama y el que mejor ilustra las virtudes del X3 como coche de viaje.
Donde BMW pierde puntos, y hay que decirlo con claridad, es en la coherencia precio-calidad. Una garantía de dos años en un coche de 64.550 euros de entrada es un recorte que en CharlaMotor no pasamos por alto. Las marcas generalistas —Volkswagen, Hyundai, Kia— ofrecen entre tres y siete años sin que nadie se lo pida. El interior, por su parte, apuesta por la pantalla curva y el minimalismo táctil en detrimento de los botones físicos: una decisión que divide opiniones y que en la práctica obliga a desviar la vista de la carretera para funciones básicas. Que la interfaz BMW OS esté bien resuelta no justifica la ausencia de mandos físicos donde deberían estar. Y un apunte sobre el origen: diversas fuentes especializadas sitúan el montaje de este G45 en Spartanburg (EE.UU.) y Rosslyn (Sudáfrica), no en Alemania como podría darse por sentado en una marca bávara.
El PHEV 30e merece un párrafo propio. Con 299 CV, 450 Nm y 90 km de autonomía WLTP en modo eléctrico —estimados en unos 116 km reales—, tiene etiqueta CERO y accede a ZBE sin problema. Pero la batería le roba 110 litros de maletero respecto a las versiones térmicas: de 570 a 460 litros. Y pesa 2.140 kg, un 10% más que el gasolina de base. Si la batería va descargada en carretera, el consumo real se aleja mucho del 0,9 l/100 km que figura en el WLTP. El 30e es una herramienta inteligente para quien carga a diario; para quien no puede enchufar, es un SUV pesado con un maletero recortado.
El X3 es para quien hace entre 20.000 y 40.000 km anuales con mezcla de autopista y carretera, viaja habitualmente con familia y necesita un coche capaz, cómodo y con garantías de conducción dinámica. El 20d es la opción para el conductor racional que prioriza eficiencia y largo radio de acción. El 30e encaja en perfiles urbanos o metropolitanos con trayectos diarios cortos. El M50, seamos honestos, es para quien quiere el logo M y no necesita justificar el gasto. No se lo recomendaríamos a quien conduzca principalmente en ciudad: sus 1.920 mm de anchura son un argumento diario en su contra.
El BMW X3 G45 es un SUV maduro, bien planteado mecánicamente y con una gama de motores que, especialmente en las versiones diésel, ofrece eficiencia real y no solo cifras WLTP. Pero BMW cobrar 64.550 euros de entrada con dos años de garantía y sin botones físicos en el interior no es una propuesta impecable: es una propuesta que depende de que el comprador no se haga demasiadas preguntas. Si las responde bien, seguirá siendo de los mejores en su clase. Si no, el Audi Q5 y el Mercedes GLC están ahí para recordarle que la competencia también juega. Nota: 7,8/10.
| Precio | 64.550 EUR - 91.000 EUR |
| Potencia | 197 - 398 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | gasolina, hibrido_enchufable, diesel |
| Transmision | automatica |
| Traccion | total |
| Longitud | 4755 mm |
| Peso | 1930 kg |
| Maletero | 570 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 215 km/h |
| 0-100 | 7.8 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 20 xDrive | 208 | 64.550 EUR | 6.9 |
| 20d xDrive | 197 | 66.400 EUR | 5.8 |
| 30e xDrive | 299 | 66.800 EUR | 0.9 |
| 40d xDrive | 303 | 74.550 EUR | 6.2 |
| M50 xDrive | 398 | 91.000 EUR | 7.7 |