
El Citroën C4 X es un ejercicio de coherencia en un mercado saturado de postureo. No es un SUV de verdad, ni pretende serlo: es un tres volúmenes elevado con caída coupé que ofrece lo que promete sin engaños. Fabricado en Villaverde, Madrid, llega con dos opciones claras: híbrido micro de 145 CV o eléctrico puro de 136 o 156 CV. El híbrido es la sorpresa: cadena de distribución (adiós a los problemas de correa del PureTech), 230 Nm de par, cambio automático de doble embrague y etiqueta ECO. Consume alrededor de 4,7 l/100 km en ciclo WLTP, aunque en ciudad ronda los 6 l/100 km en uso real. No es un ahorro espectacular, pero es honesto y suma 1.063 km de autonomía teórica.
El eléctrico es donde el C4 X muestra su verdadera naturaleza: batería de 46 o 50,8 kWh, carga DC de 100 kW, autonomía real estimada entre 289 y 350 km según versión. Aquí está el dilema: 350 km reales son suficientes para uso diario y viajes planificados, pero insuficientes para quien no tenga punto de carga accesible. Los medios coinciden en que la autonomía real en invierno cae significativamente, y que la infraestructura española, aunque mejora, sigue siendo un factor crítico. El maletero de 510 litros es práctico, los asientos Advanced Comfort son genuinamente cómodos, y la suspensión blanda es sello de la casa: ideal para confort, menos para dinamismo.
Lo que duele es el interior: plásticos duros, acabados por debajo de rivales directos, pantalla de 10 pulgadas que no compensa la falta de botones físicos en climatización. Citroën mantiene su filosofía de confort sobre lujo, pero a estos precios (23.650 a 34.430 euros) la competencia ofrece más refinamiento. La garantía de dos años es corta; la batería de los eléctricos sí tiene cobertura hasta 8 años o 160.000 km. Es un coche que crece contigo: cuanto más lo usas, más lo valoras.
El C4 X es ideal para familias que recorren 10.000-15.000 km anuales con uso mixto ciudad-carretera, valoran el confort sobre prestaciones y necesitan maletero generoso. El híbrido conviene a quien no tenga punto de carga pero quiera etiqueta ECO y consumo controlado. El eléctrico es para conductores urbanos con acceso a recarga en casa o trabajo, o para quien haga viajes planificados con paradas. No lo recomendamos a quien busque dinamismo de conducción, acabados premium o autonomía sin límites.
El Citroën C4 X es un coche honesto que no intenta ser lo que no es. Ofrece espacio, confort y precio justo en un segmento donde la mayoría juega a ser SUV deportivo. El híbrido es la opción más sensata: fiable, eficiente y sin complicaciones. El eléctrico es viable si tienes punto de carga, pero exige realismo sobre autonomía real. No es un referente, pero tampoco decepciona. Nota: 7.6/10.
| Precio | 23.340 EUR - 33.740 EUR |
| Potencia | 136 - 156 CV |
| Segmento | 3 volumenes |
| Combustible | gasolina, electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4580 mm |
| Peso | 1419 kg |
| Maletero | 510 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 210 km/h |
| 0-100 | 8.1 s |
| Origen | Francia |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Hybrid 145 CV You | 145 | 23.340 EUR | 4.7 |
| Hybrid 145 CV Plus | 145 | 23.650 EUR | 4.7 |
| Hybrid 145 CV Business Edition | 145 | 24.850 EUR | 4.7 |
| Hybrid 145 CV Max | 145 | 26.200 EUR | 4.7 |
| ë-C4 X Eléctrico 136 CV You | 136 | 30.390 EUR | 15.0 |
| ë-C4 X Eléctrico 156 CV Plus | 156 | 32.840 EUR | 14.5 |
| ë-C4 X Eléctrico 156 CV Business Edition | 156 | 33.740 EUR | 14.6 |