
El Citroën SpaceTourer es lo que es sin disimulo: una Jumpy de carga reconvertida en transporte de personas, con carrocería de 4.981 mm, 1.924 mm de anchura y 1.910 mm de altura. Eso lo convierte en el vehículo más espacioso de su precio —ocho plazas y 1.000 litros de maletero son datos que ningún SUV familiar puede igualar— y también en uno de los menos apasionantes de ver en un semáforo. El factor X es prácticamente nulo: esto no es un coche que enamore al mirarlo, sino uno que conquista cuando lo usas. Y en eso es honesto.
La versión diésel de referencia —177 CV, 400 Nm de par, motor de 1.997 cc cuatro cilindros— tiene musculatura suficiente para mover sus 2.028 kg con solvencia. Los 400 Nm son el dato que importa: con el vehículo cargado de personas y equipaje, el par es lo que salva la papeleta en adelantamientos y rampas. El consumo WLTP de 7,2 l/100 km en ciclo mixto es optimista —asume un 20-25% más en uso real con carga, es decir, cerca de 9-10 l en viaje— pero la autonomía de 958 km con depósito de 69 litros hace que los viajes largos sean cómodos de planificar. El sistema de suspensión es el punto técnicamente más celebrado por quienes lo conducen: filtra bien el pavimento deteriorado y da aplomo en autopista, aunque la enorme superficie lateral convierte el viento cruzado en un factor que exige atención.
La versión eléctrica presenta un problema de concepto difícil de ignorar: 180 km de autonomía real estimada con la batería de 50 kWh o 284 km con la de 75 kWh. Para un vehículo de este tamaño, concebido para viajes con familia numerosa o grupos, 284 km reales son la frontera entre útil y angustioso. La carga DC a 100 kW ayuda, pero no resuelve la ecuación en viajes largos. El precio del eléctrico con batería grande —50.348 a 56.809 euros— supera en más de 10.000 euros al diésel más completo. Esa diferencia tarda mucho en amortizarse si el vehículo no tiene punto de carga propio y hace viajes con frecuencia.
Familias numerosas —cinco personas o más— que hacen viajes largos con regularidad y necesitan espacio real, no prometido. También para quien transporta grupos o material de forma habitual y no quiere renunciar a la comodidad de un turismo. El diésel 177 CV es la opción lógica para uso mixto e interurbano intensivo. El eléctrico solo tiene sentido para quien hace uso mayoritariamente urbano o periurbano corto y dispone de carga nocturna. No se lo recomendaríamos a quien use el vehículo principalmente como segundo coche urbano: su tamaño penaliza en maniobra y aparcamiento.
El SpaceTourer hace su trabajo sin pretensiones y sin trampa: mover a ocho personas con sus cosas, con comodidad real y sin obligarles a elegir entre pasajeros y equipaje. El diésel de 177 CV y 400 Nm es la versión que recomendaríamos sin dudar —competente, autónomo y razonablemente eficiente—. El eléctrico es una apuesta interesante si el uso encaja, pero 284 km reales de autonomía máxima en un vehículo familiar de largo radio es un límite que no se puede ignorar. Citroën ha perdido su filosofía diferenciadora en muchos modelos, pero aquí, paradójicamente, al salir de su zona de confort hacia lo puramente funcional, entrega algo honesto. Nota: 7.4/10.
| Precio | 39.482 EUR - 56.809 EUR |
| Potencia | 136 - 177 CV |
| Segmento | comercial |
| Combustible | diesel, electrico |
| Transmision | manual |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4981 mm |
| Peso | 2028 kg |
| Maletero | 1000 l |
| Plazas | 8 |
| Vel. maxima | 185 km/h |
| Origen | Francia |
| Euro NCAP | 4 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Talla M Plus | 177 | 39.482 EUR | 7.2 |
| ë-SpaceTourer Talla M Plus 136 CV batería 50 kWh | 136 | 45.038 EUR | 24.0 |
| Talla M Max | 177 | 45.950 EUR | 7.2 |
| ë-SpaceTourer Talla M Plus 136 CV batería 75 kWh | 136 | 50.348 EUR | 24.1 |
| ë-SpaceTourer Talla M Max 136 CV batería 75 kWh | 136 | 56.809 EUR | 24.1 |