
El Defender 90 es el único SUV de tres puertas de producción masiva que puede presumir de pasado legendario y de credenciales todoterreno reales en el presente. Con 4,58 metros de longitud, tracción total en todas las versiones, suspensión neumática disponible, Terrain Response 2, bloqueo de diferenciales central y trasero, y reductora con relación 2,93:1, su capacidad fuera del asfalto no es marketing: es ingeniería. Fabricado en el Reino Unido, es además uno de los pocos todoterrenos de vocación seria que mantiene producción europea. Eso tiene valor, aunque Land Rover lleve años en manos de Tata y la historia de fiabilidad eléctrica del grupo no sea precisamente su mejor tarjeta de presentación.
El problema del Defender 90 es que su carrocería corta y su vocación aventurera conviven mal con su lista de precios. Desde 80.800 euros en la versión de entrada D250 —un híbrido mild de 249 CV y 570 Nm— hasta los 163.650 euros del V8 P525, el rango es tan amplio como la cuenta bancaria que hay que tener para plantarse ante el configurador. Y cuando se llega al maletero, la realidad golpea: 240 litros en todas las versiones. Doscientos cuarenta. Lo mismo en el S de entrada que en el V8 de 163.650 euros. Un Dacia Sandero tiene más espacio de carga. El acceso a las plazas traseras, con una sola puerta lateral, es incómodo para adultos. El Defender 90 es, en esencia, un coche para dos personas que admite tres más en caso de necesidad.
La versión más sensata de la gama es la D250: 249 CV, 570 Nm, hibridación ligera, etiqueta ECO, 89 litros de depósito y una autonomía WLTP de 1.059 km que, ajustada a consumo real, sigue siendo muy razonable. El consumo WLTP de 8,4 l/100 km subirá en la realidad —asumamos 10-11 l— pero es coherente para 2.316 kg de vehículo. En el otro extremo, el V8 P525 pesa 2.546 kg, declara 14,2 l/100 km en ciclo WLTP —en la calle espera 17-18 l— y cuesta 163.650 euros. A 311 EUR/CV, es un ejercicio de deseo puro, no de racionalidad. Para ese dinero, el Defender V8 compite directamente con un Porsche Cayenne Turbo. Que cada uno elija en qué nicho cree que gana.
Para el conductor que necesita un todoterreno de verdad —rutas técnicas, campo, remolque— y quiere que además sea un objeto de deseo en ciudad. Su uso ideal es mixto: semana laboral en ciudad o carretera y fin de semana fuera del asfalto. Sin necesidades familiares serias: el 90 es para uno o dos ocupantes habituales, no para una familia con equipaje. No se lo recomendaríamos a quien busca un SUV grande para autopista y ciudad, ni a quien viaja habitualmente con cuatro adultos y maletas. Para eso, el Defender 110 es el Defender correcto.
El Defender 90 es un producto honesto en su propuesta: dice ser un todoterreno icónico y de tres puertas, y lo es con todas las consecuencias —incluyendo las limitaciones de espacio y el precio que eso conlleva. La versión D250 es la más coherente de la gama: credenciales off-road completas, etiqueta ECO y un precio de entrada que, aunque alto, tiene cierta lógica frente a lo que ofrece. El V8 es un objeto de deseo puro que vive en otro plano. El talón de Aquiles histórico del grupo —la fiabilidad eléctrica— es el único nubarrón serio que no hay que perder de vista. Nota: 7.8/10.
| Precio | 80.800 EUR - 163.650 EUR |
| Potencia | 249 - 525 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | gasolina |
| Transmision | automatica |
| Traccion | total |
| Longitud | 4583 mm |
| Peso | 2316 kg |
| Maletero | 240 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 188 km/h |
| 0-100 | 8.0 s |
| Origen | Reino Unido |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 90 S D250 | 249 | 80.800 EUR | 8.4 |
| 90 X-Dynamic SE D250 | 249 | 91.800 EUR | 8.4 |
| 90 X-Dynamic HSE D250 | 249 | 98.600 EUR | 8.5 |
| 90 X-Dynamic SE P425 | 426 | 112.600 EUR | 13.8 |
| 90 X-Dynamic HSE P425 | 426 | 120.200 EUR | 14.0 |
| 90 V8 P525 | 525 | 163.650 EUR | 14.2 |