El Dongfeng Box llega a España como uno de los eléctricos más generosamente equipados de su segmento, con un precio de 23.859 euros que, aplicando el Plan MOVES, puede quedar en cifras francamente competitivas. En un segmento donde la austeridad de equipamiento es la norma —véase el Citroën ë-C3 o el Fiat Grande Panda Elettrica—, el Box desembarca con asientos de cuero vegano con ventilación, masaje y regulación eléctrica, cámara de 360°, carga inalámbrica, iluminación ambiental en 32 colores y función V2L. Todo de serie. No hay versiones ni listas de opcionales: lo que ves es lo que hay. Ese planteamiento, que simplifica la compra hasta el absurdo, tiene también su contrapartida: ninguna posibilidad de ajustar el coche a lo que realmente necesitas.
El interior sorprende genuinamente: plásticos blandos, buen ajuste de puertas y una sensación de solidez que no es habitual a este precio. El espacio es el gran argumento: 4.030 mm de longitud con una batalla de 2.660 mm dan como resultado una habitabilidad delantera muy decente y unas plazas traseras dignas. El maletero, con 326 litros, está en la parte baja de lo aceptable para el segmento. El problema más serio llega con el sistema multimedia: el CarPlay y el Android Auto se conectan mediante un módulo externo que se entrega con el coche pero que no siempre estaba disponible en las pruebas de prensa. Un apaño, en toda la extensión de la palabra. La información energética, imprescindible en un eléctrico, está enterrada en menús poco intuitivos.
El conjunto motriz —95 CV y 160 Nm— es suficiente para ciudad, pero se queda corto en autopista: a partir de 70-80 km/h la respuesta se apaga y los adelantamientos exigen previsión. La autonomía real estimada de 279 km es honesta para uso mixto urbano/interurbano, pero en autopista a 120 km/h las cifras reales pueden quedar por debajo de los 220 km. La carga DC a 75 kW es adecuada para el segmento, aunque no es la referencia. La batería LFP ofrece mayor durabilidad y seguridad térmica que las NMC, lo cual, a largo plazo, es un argumento de peso.
El perfil ideal es un conductor urbano o periurbano que hace entre 10.000 y 15.000 km anuales, principalmente en ciudad o trayectos cortos, y que puede cargar en casa o en el trabajo. Familias de dos adultos con uso habitual de dos o tres ocupantes. Le conviene a quien prioriza el equipamiento y la comodidad cotidiana por encima de las prestaciones o la autonomía de largo radio. No es el coche para quien haga viajes frecuentes de más de 250 km o necesite un uso intensivo en autopista.
El Dongfeng Box hace bien lo más difícil: dentro de sus 23.859 euros ofrece un interior que avergüenza a rivales europeos que cuestan 5.000 euros más. El problema es que su propuesta tiene un límite muy claro a los 80 km/h y a los 279 km reales de autonomía. Es un coche honesto para la ciudad, con un equipamiento generoso y una calidad percibida que sorprende, pero con un sistema multimedia que no está a la altura y una posventa que aún está por demostrar. Para uso urbano cotidiano, es una compra que se sostiene. Para quien necesite más, hay mejores opciones. Nota: 7,1/10.
| Precio | 23.859 EUR |
| Potencia | 95 CV |
| Segmento | 2 volumenes |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4030 mm |
| Maletero | 326 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 140 km/h |
| Origen | China |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Plus | 95 | 23.859 EUR | 15.6 |