
El Ebro S800 aterriza en un mercado difícil con una propuesta que sobre el papel tiene sentido: SUV de siete plazas, 4,72 metros de longitud, dos mecánicas, equipamiento generoso y siete años de garantía, todo ello por debajo de lo que cobran los rivales europeos de referencia. Es el Chery Tiggo 8 con pasaporte español —literalmente, comparte plataforma y motores con ese modelo—, y conviene saberlo antes de firmar. No es un defecto en sí mismo: lo que importa es lo que el coche hace, no de dónde viene. El problema es que 'lo que hace' tiene luces y sombras que merecen un análisis honesto.
En mecánicas, la versión gasolina —1.6 TGDI de cuatro cilindros, 147 CV y 275 Nm— pesa 1.850 kg en la versión Premium y 1.650 kg en la Luxury. Esa diferencia de 200 kg entre variantes de idéntica motorización resulta llamativa y debería aclararse en el concesionario antes de comprar. Con ese peso y esa potencia, el rendimiento en carretera es correcto pero sin sobrar nada: el WLTP de 7,8 l/100 km se irá con facilidad a 9-10 l en uso real. El PHEV es otra historia: 279 CV, 365 Nm de par y una batería de 18,4 kWh que ofrece unos 70 km reales en modo eléctrico. Con batería cargada, el consumo es irrelevante; con batería descargada, el 1.5 TGDI que trabaja solo arrastrando casi dos toneladas llega a los 8,2 l/100 km que la propia ficha reconoce. La carga DC a 40 kW es aceptable pero no brillante para 2025.
El interior combina doble pantalla de 12,3 pulgadas, Apple CarPlay, Android Auto y detalles de equipamiento que avergonzarían a más de un alemán del mismo precio. El problema no está en la lista de equipamiento —larga y bien pensada—, sino en la calidad de los materiales en los que menos se fija el folleto: algunos plásticos duros en zonas de contacto frecuente y una dirección descrita por varios medios como excesivamente filtrada delatan el origen y la categoría de precio real del producto. La tercera fila es funcional para trayectos cortos, no para viajes. La posventa —el talón de Aquiles más serio de todas las marcas chinas en España— empieza a generar casos problemáticos documentados entre los primeros propietarios.
Para familias de dos adultos y dos o tres hijos que hacen entre 15.000 y 25.000 km anuales, con uso mixto pero orientado a viajes en autopista y carretera. El PHEV encaja bien en quien tiene punto de carga en casa o en el trabajo y hace buena parte de sus desplazamientos diarios por debajo de 70 km. La versión gasolina es razonable para quien no puede o no quiere gestionar la carga. No lo recomendaríamos a conductores que valoren la experiencia de conducción por encima del espacio o la practicidad, ni a quienes no puedan asumir la incertidumbre de una red de posventa aún inmadura.
El Ebro S800 es un producto honesto dentro de sus limitaciones: ofrece lo que promete —espacio, equipamiento y precio contenido— y lo hace con una coherencia que muchos rivales europeos han perdido por el camino. El PHEV, con etiqueta 0 emisiones, 279 CV y 70 km eléctricos reales a 40.389 euros, es la versión con más argumentos objetivos. El gasolina es más difícil de justificar: poca potencia para mucho peso y una etiqueta C que en ciudad ya empieza a molestar. Lo que nos frena es la posventa: una garantía de 7 años vale lo que vale la red que la respalda, y esa red todavía tiene que demostrar que está a la altura. Nota: 7,1/10.
| Precio | 32.609 EUR - 46.990 EUR |
| Potencia | 147 - 279 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | hibrido_enchufable, gasolina |
| Transmision | automatica |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4725 mm |
| Peso | 1850 kg |
| Plazas | 7 |
| Vel. maxima | 180 km/h |
| Origen | China |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 1.6 TGDI 147 CV Premium | 147 | 32.609 EUR | 7.8 |
| 1.6 TGDI 147 CV Luxury | 147 | 34.297 EUR | 7.8 |
| PHEV Premium | 279 | 40.389 EUR | 0.7 |
| PHEV Luxury | 279 | 46.990 EUR | 0.7 |