Seamos claros desde el principio: el Fiat Panda Pandina Cross es un coche nacido en 2012 y actualizado con retoques cosméticos desde entonces. Fiat ni siquiera lo disimula —le ha cambiado el nombre a 'Pandina' para distinguirlo del nuevo Grande Panda y darle una vuelta de tuerca comercial mientras dura la producción en Pomigliano d'Arco. No estamos ante una novedad técnica; estamos ante un clásico que se resiste a morir, y con razones para ello. Sus 3.705 mm de longitud lo convierten en uno de los coches más fáciles de aparcar y maniobrar en ciudad, y su carrocería alta —1.614 mm— garantiza una visibilidad que muchos SUV de 50.000 euros envidiarían. Para lo que es, cumple con una solidez que desafía al paso del tiempo.
El motor es donde hay que hacer un alto. Un tricilíndrico de 999 cc con hibridación ligera de 12V y 69 CV no es que sea escaso: es directamente lo justo para mover 1.055 kg por ciudad. El par de 92 Nm llega tarde y hay que trabajarlo con el cambio manual. El 0-100 en 14,7 segundos y la velocidad máxima de 155 km/h no son datos para presumir, pero tampoco son la métrica correcta para juzgar a este coche. El consumo WLTP de 5,1 l/100 km en ciudad es razonable para un bloque de tres cilindros; en uso real y conducción relajada puede acercarse a esa cifra, aunque en carretera a ritmo sostenido la desviación será apreciable. El tricilíndrico es lo que es —ruidos, vibraciones y refinamiento limitado a velocidades altas— y en un coche de 18.539 euros es aceptable; en uno de 40.000, sería imperdonable.
Los acabados interiores son, sin rodeos, los de un coche económico: plásticos duros en todas las superficies, zona trasera visiblemente más austera que la delantera, y una pantalla digital de 7 pulgadas que llega tarde a una fiesta que ya empezó hace tiempo. Los 225 litros de maletero son el punto más débil del producto: prácticamente ningún rival directo baja de esa cifra y varios la superan con holgura. A cambio, el diseño cuadrado del Panda regala una habitabilidad en cabeza y hombros sorprendente para su tamaño, y el acceso es fácil tanto delante como detrás. Hay peores formas de gastar 18.539 euros.
El comprador ideal del Pandina Cross es alguien que hace menos de 15.000 km al año, mayoritariamente en ciudad o en trayectos cortos de carretera comarcal, que vive solo o en pareja sin necesidad habitual de llevar equipaje voluminoso, y que valora la facilidad de aparcamiento y el coste de mantenimiento bajo por encima de las prestaciones. También encaja con un segundo coche de familia que necesite etiqueta ECO para circular por el centro de grandes ciudades. No se lo recomendaríamos a quien haga viajes largos frecuentes en autopista, ni a familias con más de dos adultos que esperen espacio real en las plazas traseras.
El Fiat Pandina Cross es un producto honesto que no engaña a nadie: ni finge ser un SUV, ni presume de tecnología que no tiene. Sabe lo que es —un urbano compacto con personalidad italiana y etiqueta ECO— y lo cumple con décadas de rodaje. Sus limitaciones son reales: el tricilíndrico es ruidoso en autopista, el maletero es pequeño y los acabados son los de su precio. Pero a 18.539 euros, con fabricación italiana, etiqueta ECO y una maniobrabilidad urbana que pocos igualan, el Panda sigue teniendo un argumento de compra sólido para quien lo necesita donde él destaca. Fuera de ciudad, las fisuras se hacen evidentes. Nota: 7,2/10.
| Precio | 18.539 EUR |
| Potencia | 69 CV |
| Segmento | 2 volumenes |
| Combustible | hibrido |
| Transmision | MAN |
| Traccion | FWD |
| Longitud | 3705 mm |
| Peso | 1055 kg |
| Maletero | 225 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 155 km/h |
| 0-100 | 14.7 s |
| Origen | Italia |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Panda Pandina | 69 | 18.539 EUR | 5.1 |