
Ford llega tarde a la electrificación del segmento B-SUV, pero al menos llega con los deberes hechos. El Puma Gen-E no es una plataforma nueva ni un ejercicio de ingeniería revolucionario: es el Puma de siempre electrificado con criterio. 168 CV y 290 Nm sobre tracción delantera, autonomía real estimada de 342 km en la versión de acceso y 331 km en las superiores —sí, la batería mayor pesa más y los extras también consumen—, y una potencia de carga DC de 100 kW que no batirá récords pero tampoco desespera. El precio de entrada en 29.632 euros lo sitúa por debajo de buena parte de sus rivales directos eléctricos, y eso es un argumento real, no de catálogo.
El gran activo del Puma siempre ha sido su maletero: 523 litros en un coche de 4,21 metros es una cifra que avergüenza a muchos SUV de segmento superior. El resultado es una coherencia funcional notable: compacto por fuera, espacioso donde importa. En plazas traseras la historia es menos brillante — la caída del techo recorta altura libre y los ocupantes altos notarán el techo cerca, algo que en el Gen-E se acentúa ligeramente respecto al térmico. El interior ha sido rediseñado con la electrificación: consola flotante, freno de mano eléctrico y selector de marcha tras el volante. La pantalla multimedia sube a 12 pulgadas con CarPlay y Android Auto inalámbricos. Bien en lo funcional, discreto en materiales — los plásticos duros siguen siendo una constante que Ford no ha resuelto y que a este precio empieza a ser difícil de excusar.
La garantía de 2 años merece mención y no positiva. En un segmento donde Hyundai, Kia y otros ofrecen 5 o 7 años, Ford aparece con la garantía mínima legal europea. Para un eléctrico, en el que la batería y la electrónica son la incógnita a largo plazo, eso no es un detalle menor: es un mensaje sobre la confianza que la propia marca tiene en su producto.
Es el coche ideal para quien hace entre 15.000 y 25.000 km anuales con uso predominantemente urbano o suburbano, tiene punto de carga accesible y necesita un maletero generoso en un formato compacto. También convence a la familia de dos adultos y uno o dos hijos pequeños que quiere dar el salto al eléctrico sin renunciar a practicidad. No se lo recomendaríamos a quien hace viajes frecuentes de 300 km o más en invierno sin una red de carga planificada, ni a quien pone la garantía larga por encima de todo.
El Ford Puma Gen-E es un eléctrico honesto en un segmento donde la honestidad no abunda. Precio competitivo, maletero sobresaliente, dinámica digna de su apellido. Sus límites son conocidos: autonomía real justa para viajes, plazas traseras con espacio de cabeza recortado y una garantía de 2 años que chirría frente a la competencia coreana. Nuestra versión recomendada es la de acceso a 29.632 euros: la Premium añade equipamiento útil, pero las llantas de 18 pulgadas que trae encarecen los neumáticos innecesariamente. La BlueCruise no se justifica con los números. Nota: 7,8/10.
| Precio | 29.632 EUR - 35.142 EUR |
| Potencia | 168 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | electrico |
| Transmision | AUT |
| Traccion | FWD |
| Longitud | 4214 mm |
| Peso | 1563 kg |
| Maletero | 523 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 160 km/h |
| 0-100 | 8.0 s |
| Origen | Estados Unidos |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 47 kWh 168 CV FWD | 168 | 29.632 EUR | 13.0 |
| Premium 47 kWh 168 CV FWD | 168 | 31.729 EUR | 13.7 |
| BlueCruise Edition 47 kWh 168 CV FWD | 168 | 35.142 EUR | 13.9 |