El Honda ZR-V parte de una base sólida: la plataforma del Civic, con su sistema híbrido e:HEV de 184 CV y 315 Nm que mueve el coche principalmente por vía eléctrica. En ciudad, ese planteamiento funciona de maravilla: el conjunto es silencioso, suave y eficiente, con consumos reales que pueden rondar los 5,0 l/100 km en tráfico urbano. En autopista la historia cambia, y km77 midió 7,4 l/100 km en su recorrido de referencia —lejos del WLTP de 5,8 l/100 km que Honda publicita y comparable a lo que ofrecen rivales menos sofisticados. El motor de gasolina es un cuatro cilindros de 2,0 litros, así que no hay trampa en ese sentido; el refinamiento existe, aunque se hace notar en las aceleraciones fuertes. La suspensión, heredada del Civic y reajustada para el mayor peso del ZR-V, tiene un punto de firmeza que favorece la agilidad pero lo aleja del SUV familiar confortable que algunos buscarán.
El interior es donde el ZR-V realmente justifica parte de su precio. Los materiales tienen tacto agradable, hay acolchado donde toca, y Honda se niega a seguir la moda de sustituir todos los botones por pantallas —algo que en CharlaMotor aplaudimos sin reservas. La pantalla de 9 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto es funcional y no pretende ser protagonista. El problema llega cuando abres el maletero: 390 litros en la versión Sport y 380 en la Advance —10 litros menos en la versión más cara, detalle que merece un momento de reflexión— son cifras que chirrían en un SUV de 4.568 mm. El acceso a las plazas traseras es otro punto débil: las puertas no abren en ángulo generoso y el guarnecido grueso reduce el hueco de entrada.
Y luego está el precio. La versión de acceso sale por 38.750 euros; la Advance, por 43.250 euros. Para esas cifras, el Kia Sportage full hybrid ofrece más espacio interior y más maletero, y el Renault Austral E-Tech parte de menos de 37.000 euros con consumos igualmente competitivos. El ZR-V no es caro por capricho —calidad de construcción, fiabilidad histórica de Honda y equipamiento de serie abundante tienen su coste—, pero el sobrecoste frente a rivales directos es difícil de digerir cuando el maletero recuerda al de un compacto y el acceso trasero tampoco invita a celebraciones.
Pensamos en el conductor que hace muchos kilómetros en ciudad o en trayectos mixtos cortos, valora la eficiencia real sin enchufar el coche, quiere un interior bien construido y no tiene prisa por llegar el primero a ningún sitio. Una o dos personas que usan el coche a diario y hacen algún viaje ocasional sacarán partido al ZR-V. No se lo recomendaríamos a familias con niños que necesiten cargar con silla de paseo, maletas y aperitivos para la playa: 380-390 litros de maletero y un acceso trasero complicado les van a dar guerra desde el primer fin de semana.
El Honda ZR-V es un coche honesto con un conjunto motriz y un interior que merecen respeto. El problema es que Honda lo ha puesto en el escaparate con un precio que no cuadra con lo que ofrece en espacio: 38.750 euros por 390 litros de maletero y acceso trasero mejorable es un argumento difícil de sostener cuando el Kia Sportage, el Hyundai Tucson o el Renault Austral dan más por bastante menos. Si el precio te convence o consigues una buena oferta de renting, es un coche que enamora con el uso. A precio de lista, cuesta justificarlo. Nota: 7.4/10.
| Precio | 38.750 EUR - 43.250 EUR |
| Potencia | 184 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | hibrido |
| Transmision | automatica |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4568 mm |
| Peso | 1679 kg |
| Maletero | 390 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 173 km/h |
| 0-100 | 7.9 s |
| Origen | Japón |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 2.0 i-MMD Sport Full | 184 | 38.750 EUR | 5.8 |
| 2.0 i-MMD Advance Full | 184 | 43.250 EUR | 5.8 |