
El Hyundai Nexo es un coche fascinante sobre el papel. Ofrece 204 CV, 350 Nm de par, autonomía de 826 km WLTP, repostaje en menos de cinco minutos y cero emisiones. Su interior es espacioso, con 510 litros de maletero, y la conducción es suave y refinada gracias al motor eléctrico. La tecnología de pila de combustible es genuinamente limpia: solo emite agua. En términos de ingeniería, Hyundai ha hecho un trabajo sólido. El problema no es el coche, sino el mundo en el que debe vivir.
En España, la infraestructura de hidrógeno es prácticamente inexistente. Hay aproximadamente 20 puntos de recarga en todo el país, concentrados en Madrid, Barcelona, Sevilla y Zaragoza. Esto significa que el Nexo es viable únicamente si vives en una de esas ciudades y tus desplazamientos se limitan a un radio cercano. Cualquier viaje de mediana distancia requiere planificación obsesiva. A esto se suma que el hidrógeno cuesta alrededor de 10 euros por kilogramo, lo que implica aproximadamente 800 euros en combustible por cada 10.000 kilómetros, un coste competitivo frente a la gasolina pero que no justifica la falta de libertad de movimiento.
El precio es otro muro: 71.000 euros en la versión Tecno, 81.850 en la Style. Por ese dinero, un Tesla Model Y Long Range ofrece 533 km de autonomía real, acceso a la red Supercharger más densa de Europa, y mayor versatilidad. Un Kia EV9 de tres filas cuesta menos y resuelve mejor la necesidad de espacio. El Nexo es un coche para un público muy específico: quien vive en una ciudad con hidrogenera, realiza desplazamientos cortos y está dispuesto a pagar un sobreprecio por la tecnología. Para el resto, es un lujo inaccesible.
El Nexo está diseñado para un perfil muy específico: propietarios que viven en Madrid, Barcelona, Sevilla o Zaragoza, realizan desplazamientos urbanos e interurbanos cortos (máximo 200-300 km), y tienen acceso garantizado a una estación de hidrógeno. Ideal para quien prioriza cero emisiones y no quiere depender de enchufes. No es recomendable para quien viaja frecuentemente por España, necesita libertad de movimiento o busca relación calidad-precio: en esos casos, un eléctrico puro o un híbrido enchufable son opciones infinitamente más prácticas.
El Hyundai Nexo es un coche tecnológicamente correcto pero comercialmente inviable en España. La culpa no es de Hyundai, sino de una infraestructura de hidrógeno que sigue siendo un proyecto de futuro. Pagar 71.000 euros por un SUV cuya utilidad depende de que haya una estación de repostaje a menos de 100 km de tu casa es un riesgo desproporcionado. Si vives en una de las pocas ciudades con hidrogenera y tus necesidades de movilidad son limitadas, el Nexo es una opción coherente. Para el resto de España, es un lujo sin sentido. Nota: 5.8/10.
| Precio | 71.000 EUR - 81.850 EUR |
| Potencia | 204 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | Hidrógeno |
| Transmision | automatica |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4750 mm |
| Peso | 1955 kg |
| Maletero | 510 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 176 km/h |
| 0-100 | 7.8 s |
| Origen | Corea del Sur |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| FCEV 204 CV Tecno | 204 | 71.000 EUR | 0.8 |
| FCEV 204 CV Style | 204 | 81.850 EUR | 0.9 |