Un monoplaza de calle sin concesiones: 500 CV, 1.325 kg y un precio que solo tiene sentido si lo que buscas es la experiencia más pura, no la más práctica.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El KTM X-Bow GT-XR es la única versión de este modelo en el mercado español, y representa una propuesta única: un coche de carreras homologado para circular. Con 500 CV de un motor V8 de 2.480 cc y apenas 1.325 kg, logra una relación potencia-peso de 0,38 CV/kg, cifra que solo alcanzan los hipercars más extremos. El 0-100 en 3,4 segundos y una velocidad máxima de 280 km/h confirman que estamos ante un instrumento de rendimiento puro, no ante un deportivo convencional.
El motor entrega 581 Nm de par a través de una caja automática de doble embrague, lo que garantiza cambios instantáneos. El consumo WLTP de 9,1 l/100 km es sorprendentemente contenido para esta potencia, aunque en uso real en carretera abierta superará los 11-12 l/100 km. Frente a rivales como el McLaren GTS (635 CV, 298.650 euros) o el Aston Martin Vantage Coupé (510 CV, 178.000 euros), el X-Bow es más ligero y más barato que el primero, pero cuesta casi el doble que el segundo a cambio de solo 10 CV menos. La diferencia fundamental es que el X-Bow es un monoplaza sin parabrisas fijo, sin maletero útil y sin concesiones al confort: es un coche de pista con matrícula.
El equipamiento refleja esta filosofía: asientos bucket de fibra de carbono, volante extraíble con pantalla LED, cámara trasera, aire acondicionado y dirección eléctrica progresiva. Las llantas OZ Racing de 19 y 20 pulgadas son de serie, así como el alerón trasero de carbono. La garantía de dos años es estándar en este segmento, aunque la etiqueta DGT C permite circular sin restricciones. El coche es coherente consigo mismo: no promete lujo ni practicidad, solo velocidad y sensación de pilotaje.
El X-Bow GT-XR es para el coleccionista o piloto aficionado que busca la experiencia más pura de conducción en carretera abierta y circuito, sin importar practicidad ni confort. No es para uso diario ni para familias. Requiere garaje climatizado, mantenimiento especializado y una mentalidad de propietario de coche de carreras. A quien le sobra: cualquiera que necesite maletero, asientos traseros o tecnología moderna. A quien le falta: quien busque un deportivo rápido pero versátil, como el BMW M2 o el Porsche 911.
El X-Bow GT-XR es coherente y extraordinario en lo que promete: la experiencia de pilotaje más extrema en un coche de calle. Su relación potencia-peso, aceleración y sonoridad de V8 son excepcionales. Pero a 386.752 euros, es un coche de nicho absoluto que cuesta casi el doble que un Aston Martin Vantage Coupé con prestaciones similares y mucha más versatilidad. Solo se justifica si lo que buscas es exactamente esto: un monoplaza sin concesiones, no un deportivo práctico. Para la mayoría, el Vantage Coupé o el BMW M4 ofrecen más por menos dinero. Nota: 7.8/10.
| Potencia | 500 CV |
| Par | 581 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Trasera |
| Consumo WLTP | 9,1 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 214 g/km |
| Autonomía WLTP | 1.054 km |
| 0 a 100 km/h | 3,4 s |
| Velocidad máxima | 280 km/h |
| Largo | 4.626 mm |
| Peso | 1.325 kg |
| Plazas | 2 |
| Garantía | 2 años |
21 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.