
El Lexus LS 500h es una berlina de lujo que se toma su propósito con una seriedad que sus rivales alemanes parecen haber olvidado. Con 5,23 metros de largo y 2.485 kilos de peso, es un coche pensado para devorar autopistas en silencio absoluto, no para sorprender en curvas. Su V6 híbrido de 359 CV y 350 Nm entrega prestaciones contenidas (0-100 en 5,5 segundos) pero suficientes para su segmento, y lo hace de forma tan refinada que casi no te das cuenta de que acelera. El consumo real ronda los 9-9,5 litros en uso mixto, aceptable para su tamaño, aunque el WLTP de 9,5 litros es optimista como siempre.
Donde el LS brilla sin rival es en el interior. Los acabados son de una calidad disparatada: maderas cortadas a láser, cueros de primera, ajustes perfectos, y un mimo por el detalle que recuerda a la filosofía Takumi de Lexus. El asiento trasero es un trono con masaje, climatización individual y reposapiés extensible; el delantero ofrece 28 ajustes. La suspensión neumática absorbe baches como si no existieran. Es un coche para ser conducido por otros, no para conducir tú mismo.
Pero aquí viene la realidad: a 152.000-168.000 euros, el LS es caro. No porque sea malo, sino porque pide dinero de verdad por lujo puro. Su tecnología multimedia queda por debajo de rivales alemanes, la dinamica en carreteras sinuosas es torpe (pesa demasiado, se balancea), y su maletero de 400 litros es pequeño para una berlina de este tamaño. No es un coche para quien quiera lo mejor en todo; es para quien entienda que el lujo es comodidad, no prestaciones.
El LS 500h es para ejecutivos que viajan 20.000+ kilómetros anuales en autopista, valoran el confort absoluto y no conducen ellos mismos (o lo hacen poco). Ideal para quien necesita un coche de representación que no sea Mercedes, aprecia la artesanía sobre la tecnología, y puede permitirse el sobrecoste premium. No es para quien busca dinamica de conducción, tecnología de punta o un coche versátil; tampoco para quien conduce mucho en ciudad o carreteras sinuosas.
El Lexus LS 500h es un coche honesto que cumple su promesa: lujo puro, refinamiento sin concesiones, y fiabilidad probada. No es el mejor en prestaciones, tecnología o dinamica, pero eso no es lo que promete. El problema es el precio: a 152.000-168.000 euros, pide dinero de verdad, y en ese nivel los rivales alemanes ofrecen más versatilidad y tecnología, aunque con peor calidad de acabados. Es un coche para un perfil muy específico: quien viaja en la parte trasera y valora la comodidad sobre todo lo demás. Nota: 8.1/10.
| Precio | 148.000 EUR - 168.000 EUR |
| Potencia | 359 CV |
| Segmento | 3 volumenes |
| Combustible | hibrido |
| Transmision | automatica |
| Traccion | total |
| Longitud | 5235 mm |
| Peso | 2485 kg |
| Maletero | 400 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 250 km/h |
| 0-100 | 5.5 s |
| Origen | Japón |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 500h AWD F Sport | 359 | 148.000 EUR | 9.5 |
| 500h AWD Executive | 359 | 152.000 EUR | 9.5 |
| 500h AWD Luxury | 359 | 168.000 EUR | 9.5 |