
El Mazda CX-5 2026 es la tercera generación de un modelo que lleva años siendo el SUV compacto más vendido de Mazda en Europa. Mazda ha decidido no revolucionar, sino evolucionar: el coche crece en dimensiones (4.690 mm de largo), gana espacio interior y maletero (583 litros), y se vuelve más tecnológico. El precio, sorprendentemente, baja respecto a su antecesor: desde 35.200 euros en la versión base Prime-Line. Eso es coherente con la propuesta: un SUV familiar que sabe lo que es y no pretende ser lo que no es.
El motor es un 2.5 atmosférico de 141 CV con microhibridación e-SKYACTIV G. No es potente, pero es suave, refinado y eficiente. El WLTP promete 7,0 l/100 km en versiones de tracción delantera; en uso real, propietarios reportan consumos entre 7,5 y 8,5 l/100 km según conducción y configuración. Con 56 litros de depósito (58 en AWD), la autonomía ronda los 700-800 km, lo que es práctico para viajes largos. El cambio automático de 8 velocidades es suave y responde bien. La tracción total suma 4.000 euros y es recomendable si usas el coche en condiciones variables.
Donde Mazda ha hecho un esfuerzo notable es en el interior: materiales más refinados que la competencia a este precio, ergonomía clara y una pantalla táctil de 10,25 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto. Sin embargo, hay más plásticos duros que en la generación anterior, especialmente en el salpicadero y zonas altas de las puertas. La suspensión se ha suavizado respecto al anterior, ganando confort en viajes largos pero perdiendo un poco de carácter dinámico. La dirección es más ligera y menos comunicativa. Es un cambio deliberado: Mazda ha priorizado la familia sobre el entusiasta.
Familias que hacen 12.000-15.000 km anuales en uso mixto (ciudad y carretera) y valoran practicidad, fiabilidad y precio sobre prestaciones. Ideal para quien necesita un SUV de verdad pero no quiere pagar premium. No es para conductores que busquen dinamismo o aceleración: el motor es suave pero modesto. Tampoco para quien exija la máxima eficiencia: el consumo real es honesto pero no excepcional.
El Mazda CX-5 2026 es un producto honesto que sabe lo que es: un SUV familiar competente, bien hecho y a precio razonable. No es revolucionario ni pretende serlo. Mazda ha elegido crecer en tamaño y tecnología, suavizar la conducción y bajar el precio. Para la mayoría de compradores de SUV compacto, eso es exactamente lo que necesitan. La fiabilidad de Mazda y la depreciación baja son argumentos reales. Si buscas dinamismo, hay rivales más ágiles; si buscas eficiencia extrema, hay híbridos. Pero si buscas un SUV que funcione bien, dure años y no te arruine, el CX-5 sigue siendo una opción muy sólida. Nota: 7.8/10.
| Precio | 35.200 EUR - 40.700 EUR |
| Potencia | 141 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | gasolina |
| Transmision | automatica |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4690 mm |
| Peso | 1629 kg |
| Maletero | 583 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 187 km/h |
| 0-100 | 10.5 s |
| Origen | Japón |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 2.5 e-SKYACTIV G 141 CV AT Prime-Line | 141 | 35.200 EUR | 7.0 |
| 2.5 e-SKYACTIV G 141 CV AT Centre-Line | 141 | 37.200 EUR | 7.0 |
| 2.5 e-SKYACTIV G 141 CV AT Exclusive-Line | 141 | 38.700 EUR | 7.0 |
| 2.5 e-SKYACTIV G 141 CV AT AWD Centre-Line | 141 | 39.200 EUR | 7.4 |
| 2.5 e-SKYACTIV G 141 CV AT AWD Exclusive-Line | 141 | 40.700 EUR | 7.4 |