Un hiperdeportivo de 1.063 CV y 2,9 segundos a 100 km/h que cuesta 2,75 millones de euros y solo sirve para dos personas: es la definición de exceso, y Mercedes lo sabe.
El Mercedes-AMG ONE es la única versión de este modelo, un hiperdeportivo híbrido enchufable de 1.063 CV que representa el pico de la ingeniería de la marca alemana. Con 2,9 segundos de 0 a 100 km/h y 352 km/h de velocidad máxima, se posiciona en el segmento más exclusivo del mercado mundial. Su motor V6 de 1.599 cc turboalimentado con sistema híbrido enchufable es una obra de precisión derivada de la Fórmula 1, pero el precio de 2,75 millones de euros lo coloca en un territorio donde la lógica comercial desaparece y solo queda el deseo de posesión.
Frente a sus rivales directos, el ONE cuesta 750.000 euros más que el McLaren W1, que ofrece 1.275 CV, 2,7 segundos a 100 km/h y tracción trasera pura por 2 millones. El Mercedes es más pesado en 371 kg, más lento en aceleración y menos potente, pero mantiene tracción total y una autonomía eléctrica de 18 km WLTP frente a los 2 km del McLaren. Comparado con el Mercedes-AMG GT 63 S E Performance Coupé, el ONE cuesta 2,5 millones más por 247 CV adicionales, aunque el GT es más rápido en 0-100 (2,8 segundos) y ofrece cuatro plazas reales. La propuesta del ONE no es competitiva en términos de prestaciones: es un ejercicio de exclusividad y tecnología de punta que solo justifica su existencia por ser el coche más caro de Mercedes y uno de los más exclusivos del mundo.
La autonomía eléctrica real estimada de 14 km es prácticamente testimonial, y el consumo de 8,7 kWh/100 km en modo eléctrico puro o 8,5 l/100 km con motor térmico descargado refleja que este coche no está diseñado para la eficiencia. Con solo dos plazas, 1.770 kg de peso y un depósito de 55 litros, el ONE es un monoplaza de lujo sin concesiones a la practicidad. La etiqueta ECO de la DGT es un tecnicismo que no refleja la realidad de uso de un vehículo de estas características.
El Mercedes-AMG ONE está diseñado para coleccionistas de hiperdeportivos con presupuesto ilimitado que buscan el coche más exclusivo de Mercedes, no el más rápido ni el más eficiente. Su comprador ideal es alguien que valora la herencia de la F1, la ingeniería alemana y la exclusividad absoluta por encima de la lógica de prestaciones. No es para quien busca rendimiento puro (el McLaren W1 lo ofrece mejor), ni para quien quiere practicidad (no existe en este segmento), ni para quien busca valor (es objetivamente caro frente a sus rivales).
El Mercedes-AMG ONE es un ejercicio de exceso que no se justifica ni por prestaciones ni por precio. Es más caro, más pesado, más lento y menos potente que el McLaren W1, y ofrece una autonomía eléctrica testimonial que no compensa su complejidad mecánica. Su único argumento es la exclusividad y la herencia de la F1, lo que lo convierte en un objeto de deseo para coleccionistas, no en una compra racional. Para quien tiene 2,75 millones de euros, el McLaren W1 o incluso dos McLaren Artura Coupé ofrecen mejor relación prestaciones-precio. Nota: 6.8/10.
| Potencia | 1.063 CV |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 8,7 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 198 g/km |
| Batería | 8,4 kWh |
| Autonomía WLTP | 18 km |
| 0 a 100 km/h | 2,9 s |
| Velocidad máxima | 352 km/h |
| Largo | 4.756 mm |
| Peso | 1.770 kg |
| Plazas | 2 |
| Garantía | 3 años |