
El Mercedes-Benz Clase B es un monovolumen compacto que entiende bien su propósito: ofrecer espacio, comodidad y practicidad en un paquete manejable. Con 4.419 mm de largo y un maletero de 445 litros en las versiones diésel, cumple sin excesos. La gama de motores es sensata: el B 180 d de 116 CV con 280 Nm de par es la opción más equilibrada, capaz de alcanzar 826 km de autonomía WLTP con un consumo homologado de 5,2 l/100 km. El B 220 d de 190 CV y 400 Nm ofrece prestaciones más vivas (0-100 en 7,4 segundos) sin sacrificar demasiado la eficiencia. El B 180 gasolina microhíbrido es correcto para uso urbano, aunque menos interesante que sus hermanos diésel. El B 250 e híbrido enchufable destaca por sus 218 CV, 450 Nm y autonomía eléctrica de 68 km reales, aunque con batería descargada el consumo se dispara a 7,2 l/100 km.
El problema es el precio. Desde 43.119 euros hasta 53.473 euros, el Clase B pide dinero de premium sin entregar acabados de premium. Los interiores muestran plásticos duros en zonas visibles, las costuras no siempre convencen y la sensación de solidez no es la que cabría esperar de una Mercedes. La tecnología es competente pero no diferencial: pantalla de 10,25 pulgadas, Apple CarPlay y Android Auto, pero nada que no ofrezca un Skoda Octavia o un Volkswagen Golf a precio menor. El espacio trasero es genuinamente bueno, con asientos deslizables hasta 14 cm, pero el maletero de 405 litros en el híbrido enchufable es un recorte notable.
La fiabilidad es un punto fuerte según propietarios, aunque algunos reportan complejidad en reparaciones fuera de lo común. El consumo real en diésel es excepcional: pruebas independientes confirman 3,3 l/100 km en ciclo mixto, muy por debajo del WLTP. En gasolina, espera un 15-20% más que lo homologado. Es un coche honesto que no decepciona en uso diario, pero no justifica el sobrecoste de la estrella.
El Clase B es ideal para familias de 4-5 personas que priorizan espacio y practicidad sobre prestaciones, con uso mixto ciudad-carretera y recorridos anuales moderados (10.000-15.000 km). El B 180 d es la opción más sensata para quien busque eficiencia y autonomía sin gastar demasiado. El B 220 d conviene a conductores que quieran más dinamismo sin renunciar a la economía. El B 250 e es para quien tenga punto de carga accesible y haga trayectos cortos diarios. No lo recomendamos a quien valore acabados premium o busque tecnología diferencial: hay alternativas más baratas con mejor relación calidad-precio.
El Mercedes-Benz Clase B es un monovolumen competente que cumple su función sin sorpresas, pero no justifica el sobrecoste de la marca. Espacio, comodidad y eficiencia en diésel son sus fortalezas reales. Sin embargo, los acabados mediocres, la tecnología estándar y los precios elevados lo dejan en una posición incómoda: demasiado caro para ser práctico, demasiado poco premium para justificar el dinero. Un Skoda Octavia o un Volkswagen Golf ofrecen más por menos. Si la marca Mercedes es imprescindible, el B 180 d es la opción más sensata. Nota: 7.3/10.
| Precio | 43.119 EUR - 53.473 EUR |
| Potencia | 116 - 218 CV |
| Segmento | monovolumen |
| Combustible | Gasolina, Diésel, Híbrido enchufable |
| Transmision | automatica |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4419 mm |
| Peso | 1490 kg |
| Maletero | 455 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 212 km/h |
| 0-100 | 9.4 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| B 180 | 136 | 43.119 EUR | 6.0 |
| B 180 d | 116 | 44.879 EUR | 5.2 |
| B 200 d | 150 | 45.371 EUR | 5.1 |
| B 250 e con tecnología híbrida EQ | 218 | 49.926 EUR | 2.5 |
| B 220 d | 190 | 53.473 EUR | 5.2 |