En CharlaMotor llevamos años diciendo que el monovolumen es la carrocería más injustamente ninguneada del mercado. Con 4.419 mm de longitud, 1.562 mm de altura y maletero desde 455 litros, el Clase B ofrece una habitabilidad real que ningún SUV de su tamaño iguala: más espacio en cabeza, mejor acceso trasero, menor centro de gravedad y menor consumo. El problema no es el concepto —que es sólido—, sino la etiqueta que Mercedes pone en él. Arrancar desde 43.119 euros por un monovolumen compacto de tracción delantera es una apuesta muy valiente. Demasiado valiente.
La gama mecánica es, en conjunto, correcta. Los diésel son su mejor argumento: el 1.950 cc tiene par de sobra —280 Nm en el B 180 d, 320 Nm en el B 200 d y 400 Nm en el B 220 d—, consumos WLTP ajustados (5,1–5,2 l/100 km, aunque en la calle esperamos un 15-20% más) y autonomías teóricas que rondan los 826–843 km con un depósito de 43 litros. Son motores maduros, refinados y que casan bien con el automatismo. La versión gasolina B 180, con 136 CV y microhidridación, cumple sin entusiasmar: su 0-100 en 9,4 segundos y 6,0 l/100 km WLTP son razonables, pero en un coche de más de 43.000 euros el listón está alto. El PHEV B 250 e suma 218 CV y 450 Nm, pero a 49.926 euros con un motor base de 1.332 cc y tracción solo delantera, tiene que convencer a alguien muy concreto para que los números cuadren.
Donde Mercedes no ha mejorado con los años es en el apartado que más duele en esta categoría de precio: la calidad percibida del interior. El MBUX sigue siendo un sistema multimedia competente, pero los plásticos duros que aparecen en demasiados puntos del habitáculo resultan difíciles de justificar cuando el coche roza o supera los 50.000 euros. En CharlaMotor lo decimos sin rodeos: Mercedes cobra prima y cada vez entrega menos en terminaciones. La garantía de apenas 2 años tampoco ayuda cuando el mantenimiento en red oficial tiene el coste de siempre.
Lo recomendamos a conductores de entre 40 y 60 años que hacen un uso familiar intenso —recogida de colegio, viajes de fin de semana, carga cotidiana— y que superan los 20.000 km anuales, especialmente en versión diésel. Es el coche ideal para quien valora el espacio real sobre la imagen exterior y no necesita presumir de SUV. No se lo recomendaríamos a quien busca sensaciones de conducción, ni a quien quiere justificar el gasto premium con materiales y acabados a la altura del precio.
El Clase B 2023 es un monovolumen honesto en su propósito y mejorado en tecnología, pero con un precio que le cuesta justificar y unos acabados interiores que ya no corresponden a lo que Mercedes cobra. Si el formato monovolumen es lo que necesitas —y en CharlaMotor pensamos que muchos compradores de SUV deberían planteárselo— el B 200 d es la versión más equilibrada de la gama: 320 Nm, 5,1 l/100 km WLTP y 45.371 euros. Pero antes de firmar, mira lo que da el BMW Serie 2 Active Tourer o el Volkswagen Touran por menos dinero. Nota: 7.1/10.
| Precio | 43.119 EUR - 53.473 EUR |
| Potencia | 116 - 218 CV |
| Segmento | monovolumen |
| Combustible | diesel, gasolina, hibrido_enchufable |
| Transmision | automatica |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4419 mm |
| Peso | 1490 kg |
| Maletero | 455 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 212 km/h |
| 0-100 | 9.4 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| B 180 | 136 | 43.119 EUR | 6.0 |
| B 180 d | 116 | 44.879 EUR | 5.2 |
| B 200 d | 150 | 45.371 EUR | 5.1 |
| B 250 e con tecnología híbrida EQ | 218 | 49.926 EUR | 2.5 |
| B 220 d | 190 | 53.473 EUR | 5.2 |