
El Mercedes-Benz Clase C eléctrico es un ejercicio de coherencia que Mercedes necesitaba. No es una conversión forzada del Clase C de combustión, sino un coche nuevo construido sobre la plataforma MB.EA específicamente para vehículos eléctricos. Eso se nota en cada aspecto: el chasis está a la altura de los 489 CV, la batería de 94 kWh útiles entrega 743 km de autonomía WLTP (cifra creíble en una berlina de este tamaño), y la carga a 330 kW permite recuperar 200 km en 10 minutos en condiciones ideales. No hay sorpresas desagradables.
Pero aquí empieza el problema: 69.800 euros por una berlina eléctrica que, aunque bien hecha, no justifica plenamente su precio frente a rivales más baratos. El maletero de 470 litros es correcto pero no generoso para el segmento. El interior, pese a su digitalización, adolece de la enfermedad Mercedes actual: pantalla Hyperscreen de 39 pulgadas que ocupa todo el salpicadero, posicionada casi vertical, que genera sensación de estar encerrado. Los botones físicos escasean. Los materiales son buenos pero no excepcionales para una berlina de este precio. La garantía de tres años es estándar, nada que celebrar.
La demanda es brutal (producción vendida hasta 2027), lo que dice más de la escasez de berlinas eléctricas premium que de la excelencia del producto. Es un coche competente que hace bien su trabajo, pero no es el salto cualitativo que Mercedes pretende vender.
Comprador ejecutivo que recorre 15.000-20.000 km anuales, con acceso a carga rápida en ruta y que valora el refinamiento sobre la practicidad. Ideal para quien necesita berlina eléctrica premium y puede permitirse el sobreprecio Mercedes. No es recomendable para quien busca máxima eficiencia económica o espacio de maletero generoso: en esos casos, alternativas como el Volkswagen ID.7 o el Hyundai IONIQ 6 ofrecen más por menos dinero.
El Clase C eléctrico es un producto honesto que cumple lo que promete: berlina ejecutiva eléctrica con autonomía real, refinamiento y prestaciones. El problema es que Mercedes cobra premium por ello sin ofrecer ventajas decisivas frente a rivales. La demanda desbordante refleja escasez de berlinas eléctricas, no superioridad del coche. Para quien lo elige sabiendo esto, es una compra coherente. Para quien espera un salto cualitativo, será decepcionante. Nota: 8.1/10.
| Precio | 69.800 EUR |
| Potencia | 489 CV |
| Segmento | 3 volumenes |
| Combustible | Eléctrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | total |
| Longitud | 4883 mm |
| Peso | 2460 kg |
| Maletero | 470 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 210 km/h |
| 0-100 | 4.0 s |
| Origen | Alemania |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| C 400 4MATIC eléctrico | 489 | 69.800 EUR | 14.6 |