
El Mercedes-Benz Clase E All-Terrain es un producto honesto que sabe exactamente qué es: un familiar elegante con suspensión neumática, tracción total y 46 milímetros más de altura libre que el Estate convencional. No es un todocamino, ni pretende serlo. Es la respuesta de Mercedes a quienes quieren un coche de lujo con cierta versatilidad sin renunciar a la comodidad de una berlina grande. En ese nicho, funciona bien. El interior mantiene los estándares de la marca: materiales nobles, tecnología abundante y espacio generoso para cinco ocupantes. El maletero de 615 litros en la versión diésel es una ventaja clara frente a sus rivales directos, el Audi A6 Allroad y el Volvo V90 Cross Country.
La mecánica diésel de 197 CV y 440 Nm es la opción que tiene sentido. Consume alrededor de 5,2 litros en ciclo WLTP, aunque en uso real ronda los 5,4-5,8 litros en mixto. Con un depósito de 66 litros, la autonomía supera los 1.200 kilómetros, lo que convierte al E 220 d en un coche de viajes largos sin ansiedad. El 0-100 en 8,1 segundos es suficiente para una berlina de este tamaño y peso. El híbrido enchufable E 300 de suma 313 CV y 700 Nm, pero a costa de perder 155 litros de maletero, aumentar el peso a 2.380 kilos y pedir 4.221 euros más. Su autonomía eléctrica real ronda los 75 kilómetros; fuera de eso, consume 9,9 litros sin batería. Es un coche para quien tiene punto de carga accesible y recorre menos de 50 kilómetros diarios.
El precio es el punto débil. Desde 75.049 euros, el E 220 d All-Terrain cuesta más que rivales con propuestas similares. Mercedes cobra por el lujo, la tecnología y la suspensión neumática, pero la diferencia de precio frente a un A6 Allroad o un V90 Cross Country no siempre se traduce en ventajas tangibles. El acabado interior, aunque correcto, muestra plásticos duros en zonas donde una berlina de este precio debería ofrecer más calidez. Es un coche que envejece bien en uso, pero requiere mantenimiento en concesionario oficial, lo que multiplica los costes.
El Clase E All-Terrain es para conductores que recorren más de 20.000 kilómetros anuales, principalmente en viajes largos por autopista, y valoran el confort sobre la deportividad. Ideal para familias de cuatro o cinco personas que necesitan maletero amplio sin renunciar al lujo. El diésel es la opción para quien no tiene punto de carga o sus desplazamientos diarios superan los 100 kilómetros. El híbrido enchufable solo tiene sentido para usuarios urbanos con carga accesible y menos de 50 km de uso diario. No es recomendable para quien busca dinamismo de conducción o quiere un todocamino real.
El Mercedes-Benz Clase E All-Terrain es un coche competente que cumple su propósito sin sorpresas. Ofrece lujo, tecnología y espacio en un paquete coherente, pero su precio lo sitúa en una posición incómoda: pide dinero de premium sin ofrecer acabados que lo justifiquen completamente. El diésel es la opción sensata; el híbrido enchufable, un sobreprecio difícil de defender. Para quien lo necesita y puede pagarlo, es un buen coche. Para quien duda, hay alternativas más equilibradas. Nota: 7.8/10.
| Precio | 75.049 EUR - 79.270 EUR |
| Potencia | 197 - 313 CV |
| Segmento | 2 volumenes |
| Combustible | hibrido_enchufable, diesel |
| Transmision | automatica |
| Traccion | total |
| Longitud | 4950 mm |
| Peso | 2045 kg |
| Maletero | 615 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 220 km/h |
| 0-100 | 8.1 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| E 220 d 4MATIC All-Terrain | 197 | 75.049 EUR | 5.2 |
| E 300 de 4MATIC All-Terrain con tecnología híbrida EQ | 313 | 79.270 EUR | 2.0 |