
El Mercedes Clase T es, en esencia, un Renault Kangoo con acabados Mercedes y matriculación de turismo. No es una mala idea: la plataforma CMF-B es sólida, el espacio es generoso (520 litros de maletero, 4,50 metros de largo) y la versatilidad es su fortaleza. Las puertas correderas traseras facilitan el acceso, la visibilidad es excelente y el sistema multimedia MBUX es de lo mejor de su clase. Pero aquí empieza el problema: Mercedes no ha hecho un esfuerzo real de diferenciación. El interior es cuidado, sí, pero los plásticos siguen siendo duros en zonas donde una marca premium debería cuidar más. El aislamiento acústico es flojo en autopista, el motor diésel a bajas revoluciones transmite vibraciones y el conjunto no se siente como un Mercedes de verdad.
Los motores son competentes pero sin sorpresas: el diésel de 116 CV con 270 Nm es la mejor opción para quien haga kilómetros, con consumos reales cercanos a 6-7 l/100 km. El gasolina de 131 CV es más ágil pero menos eficiente. El cambio manual es básico; el automático DCT suma comodidad pero encarece la factura. Las prestaciones son modestas (0-100 en 13,2 segundos en la versión más potente), pero coherentes con el segmento.
El precio es el nudo gordiano: desde 29.930 euros en la versión básica, pero la mayoría de compradores acabarán en los 34.000-35.000 euros con acabados decentes. Eso la sitúa solo 1.000-1.500 euros por encima del Kangoo equivalente y 2.500 euros más cara que el Citan Tourer. La pregunta es si ese diferencial compensa. Para algunos, la imagen de marca y el equipamiento de serie lo justifican. Para otros, es un sobreprecio innecesario por un coche que sigue siendo una furgoneta disfrazada.
El Clase T es para familias activas que necesitan espacio real, versatilidad y practicidad por encima de prestaciones o lujo. Ideal para quien hace 15.000-25.000 km anuales, viaja con niños o equipaje voluminoso, y valora la visibilidad y el acceso fácil. No es para quien busca sensaciones de conducción, refinamiento acústico o un Mercedes de verdad. Tampoco para quien prioriza el mejor valor: en ese caso, el Kangoo o el Citan Tourer son opciones más racionales.
El Mercedes Clase T es un monovolumen competente que cumple su promesa de espacio y practicidad. Pero no es un Mercedes en el sentido que la marca promete: le falta refinamiento, aislamiento y la sensación de calidad que justifique su precio. Es un buen coche para un uso familiar intenso, pero el sobreprecio frente a sus rivales directos es difícil de justificar si no te importa el logo. Nota: 7.3/10.
| Precio | 29.930 EUR - 35.635 EUR |
| Potencia | 95 - 131 CV |
| Segmento | comercial |
| Combustible | diesel, gasolina |
| Transmision | manual |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4498 mm |
| Peso | 1556 kg |
| Maletero | 520 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 168 km/h |
| 0-100 | 14.7 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 4 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| T 160 | 102 | 29.930 EUR | 6.8 |
| T 180 | 131 | 31.241 EUR | 6.8 |
| T 160 d | 95 | 31.508 EUR | 5.3 |
| T 180 d | 116 | 32.574 EUR | 5.7 |
| T 180 7G-DCT | 131 | 34.302 EUR | 6.8 |
| T 160 d 7G-DCT | 95 | 34.569 EUR | 5.6 |
| T 180 d 7G-DCT | 116 | 35.635 EUR | 5.6 |