
El Mercedes-Benz EQE SUV es un ejercicio de contradicciones. Sobre el papel, todo cuadra: motor eléctrico silencioso, autonomía homologada de hasta 606 km en la versión 350+, carga rápida a 170 kW, espacio interior generoso y tecnología de última generación con el MBUX Hyperscreen. La conducción es suave, el maletero de 520 litros es práctico y la habitabilidad trasera es genuinamente buena. Pero aquí empieza el problema: Mercedes pide entre 83.492 y 131.696 euros por un coche que, en realidad, no justifica esos precios frente a sus competidores directos.
La autonomía real cae entre 370 y 497 km según la versión, lo que significa una desviación del 15-25% respecto al WLTP. En pruebas independientes, el consumo real oscila entre 22 y 24 kWh/100 km, alejándose de los 18,5-23,2 homologados. No es catastrófico, pero tampoco es el ahorro que Mercedes promete. El interior, pese a la pantalla de 56 pulgadas, adolece de acabados duros en plásticos y una ergonomía cuestionable: el cluster digital está colocado tan alto que obliga a una posición de conducción incómoda, y la Hyperscreen, aunque espectacular, es una sobrecarga de información que distrae más que ayuda.
La relación calidad-precio es el talón de Aquiles. Un Audi Q8 e-tron o un BMW iX ofrecen propuestas similares o superiores por dinero comparable. Mercedes ha apostado por la tecnología y el lujo percibido, pero ha descuidado los detalles que separan un coche premium de uno simplemente caro. La garantía de solo dos años en un vehículo de este precio es, además, un insulto.
El EQE SUV encaja con conductores que priorizan comodidad y tecnología sobre eficiencia real, con presupuesto superior a 85.000 euros y uso principalmente interurbano o de viajes largos con acceso a red de carga rápida. Ideal para quien valora el lujo percibido y no le importa pagar un sobreprecio por la marca. No es recomendable para quien busca la mejor relación calidad-precio en el segmento premium eléctrico o quien necesita autonomía real cercana a la homologada.
El Mercedes-Benz EQE SUV es un coche competente que hace bien su trabajo como SUV eléctrico familiar, pero no justifica el precio que pide. La tecnología deslumbra en la presentación, pero los detalles revelan un producto que ha priorizado la imagen sobre la sustancia. En su segmento, hay alternativas que ofrecen más valor. Si la marca y el lujo percibido son tu prioridad, adelante; si buscas eficiencia y buen hacer, mira a Audi o Skoda. Nota: 7.3/10.
| Precio | 83.492 EUR - 131.696 EUR |
| Potencia | 265 - 687 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | trasera |
| Longitud | 4863 mm |
| Peso | 2445 kg |
| Maletero | 520 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 210 km/h |
| 0-100 | 7.1 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 300 SUV Edition | 265 | 83.492 EUR | 18.5 |
| 350+ SUV Edition | 320 | 86.947 EUR | 18.5 |
| 350 4MATIC SUV Edition | 320 | 89.747 EUR | 19.2 |
| 500 4MATIC SUV Edition | 449 | 94.827 EUR | 19.2 |
| Mercedes-AMG EQE 53 4MATIC+ SUV Edition | 625 | 126.372 EUR | 23.2 |
| Mercedes-AMG EQE 53 4MATIC+ SUV paquete AMG DYNAMIC PLUS | 687 | 131.696 EUR | 23.2 |