
El Mercedes-Benz EQE es la apuesta de la marca alemana por el segmento de las berlinas ejecutivas electrificadas, posicionándose como un escalón más accesible que el EQS. Hereda la filosofía de diseño aerodinámico de su hermano mayor y ofrece una propuesta tecnológica ambiciosa con el Hyperscreen de 56 pulgadas, conectividad avanzada y un conjunto motriz eléctrico competente. La versión 300 Edition entrega 265 CV y 550 Nm con un 0-100 de 6,9 segundos, mientras que la AMG 53 4MATIC+ sube a 625 CV y 950 Nm con un explosivo 3,5 segundos. Ambas comparten la misma batería de 90,6 kWh útiles y carga DC de 170 kW.
El problema es que Mercedes ha cometido el error clásico de las marcas premium alemanas: pedir dinero por tecnología que sus rivales ofrecen a menor precio, sin compensar con una calidad de terminación que justifique el sobreprecio. Los plásticos duros dominan el interior, los acabados no alcanzan el nivel esperado en este rango de precios, y la fiabilidad presenta señales de alerta. La autonomía real se queda entre 410 y 544 km según versión, alejada de las cifras WLTP, y el consumo real en uso mixto ronda los 18-21 kWh/100 km. En ciudad es ágil y eficiente; en carretera, el comportamiento es correcto pero sin sorpresas.
Para quien busque un eléctrico premium con espacio y tecnología, el EQE tiene argumentos. Pero a partir de 72.815 euros, compite directamente con el Tesla Model 3 (más eficiente, mejor red de carga), el BMW i4 (mejor interior, más barato) y el Porsche Taycan (más deportivo, mejor dinámica). El EQE no destaca lo suficiente en ninguno de esos aspectos como para justificar su posicionamiento de precio.
El EQE es para conductores que valoren la tecnología multimedia, el espacio interior y la autonomía por encima de todo, con uso principalmente interurbano y viajes ocasionales. Ideal para profesionales que necesitan una berlina ejecutiva eléctrica con presencia de marca y no les importa pagar un sobreprecio por el logo. No es recomendable para quien busque la mejor relación valor-dinero, máxima eficiencia energética o una experiencia de conducción deportiva. Tampoco para quienes prioricen fiabilidad probada o acabados premium sin concesiones.
El Mercedes-Benz EQE es un coche competente que cumple su función de berlina eléctrica premium, pero no la cumple mejor que sus rivales directos. La tecnología es de vanguardia, la autonomía es suficiente y el comportamiento es correcto, pero los problemas de fiabilidad reportados, la calidad de terminación mediocre y un precio que no se justifica lo dejan en una posición incómoda del mercado. Si Mercedes hubiera cuidado los acabados y bajado el precio 8.000-10.000 euros, sería una recomendación clara. Así, es un coche para quien ya ha decidido que quiere un Mercedes eléctrico, no para quien busca el mejor eléctrico premium. Nota: 7.1/10.
| Precio | 72.815 EUR - 116.487 EUR |
| Potencia | 265 - 625 CV |
| Segmento | 3 volumenes |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | trasera |
| Longitud | 4946 mm |
| Peso | 2405 kg |
| Maletero | 430 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 210 km/h |
| 0-100 | 6.9 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| 300 Edition | 265 | 72.815 EUR | 15.9 |
| 350+ Edition | 320 | 74.624 EUR | 16.1 |
| Mercedes-AMG EQE 53 4MATIC+ Edition | 625 | 116.487 EUR | 20.8 |