El Mercedes-AMG EQE 53 4MATIC+ SUV es un ejercicio de ingeniería que merece respeto en términos puros de propulsión: 950 Nm de par en la versión Edition y 1.000 Nm en la Dynamic Plus, con un motor específico de seis fases en el eje trasero que es más eficiente y funciona con más suavidad que un eléctrico convencional. El chasis AMG llega con suspensión neumática de ajuste más firme, casquillos traseros un 50% más rígidos, barras estabilizadoras activas y dirección en el eje trasero con capacidad de giro de hasta 9 grados: todo lo que se puede hacer para que 2.690 kilos no parezcan 2.690 kilos. Lo consigue en parte, pero no del todo. Un SUV eléctrico con este peso físicamente no puede ser un deportivo en el sentido pleno del término, y pretenderlo tiene un coste en coherencia de concepto que no se puede ignorar.
La autonomía real estimada de 370 km —sobre una batería de 90,6 kWh y un consumo WLTP de 23,2 kWh/100 km— es el punto más débil del producto. En conducción real y con cierto entusiasmo en el acelerador, esos 370 km se quedan claramente cortos. No llegamos a los 400 km reales que consideramos mínimo viable para un eléctrico de largo recorrido, y lo decimos siendo exigentes: un coche que cuesta 126.000 euros y consume como un frigorífico industrial no puede tener este umbral de autonomía como techo. La carga DC de 170 kW es correcta —recupera el 80% en unos 30 minutos— pero no compensa la elevada demanda energética que genera su peso y su vocación de rendimiento.
El interior cumple con lo que promete un Mercedes de este rango, aunque con matices que no debería tener a este precio. La calidad general es alta, pero hay detalles que no encajan: molduras en negro piano que se ensucian y deterioran con facilidad, botones de ajuste de asiento con un tacto mediocre, y mandos de apertura de puertas con un tacto que no está a la altura de lo que se cobra. El MBUX con sus dos pantallas funciona bien —es uno de los mejores sistemas multimedia del segmento— pero la tendencia de Mercedes hacia interfaces todo táctil no nos convence: los botones físicos no se debaten.
Comprador que recorre menos de 25.000 km anuales con base fija en ciudad o área metropolitana, con punto de carga propio o en destino asegurado, y que valora la aceleración instantánea y la presencia de un gran SUV premium sobre cualquier otra prioridad. Perfil de conducción tranquilo en el día a día pero que disfruta de la potencia disponible en carretera. No lo recomendaríamos a quien viaje con frecuencia más de 300 km sin planificación de carga: la autonomía real lo hace incómodo en esos escenarios.
El Mercedes-AMG EQE 53 4MATIC+ SUV es un producto que técnicamente impresiona y comercialmente cuesta justificar. La propulsión es sólida y el chasis AMG hace lo que puede con 2.690 kg, pero la incoherencia de fondo es difícil de ignorar: un SUV de esta masa con pretensiones deportivas y una autonomía real de 370 km no está resuelto de forma honesta para su precio de entre 126.372 y 131.696 euros. Para quien lo use como lo que es —un gran SUV eléctrico rápido y cómodo con una estrella en el capó— cumple. Para quien busque lógica financiera o deportiva pura, el BMW iX M60 y el Audi Q8 e-tron S plantean la misma discusión a precios similares, y con mejor argumentario de autonomía en algún caso. Nota: 7.1/10.
| Precio | 126.372 EUR - 131.696 EUR |
| Potencia | 625 - 687 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | total |
| Longitud | 4879 mm |
| Peso | 2690 kg |
| Maletero | 520 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 220 km/h |
| 0-100 | 3.7 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Mercedes-AMG EQE 53 4MATIC+ SUV Edition | 625 | 126.372 EUR | 23.2 |
| Mercedes-AMG EQE 53 4MATIC+ SUV paquete AMG DYNAMIC PLUS | 687 | 131.696 EUR | 23.2 |