
El Opel Mokka 2025 es un coche que divide opiniones desde el primer vistazo. Su diseño audaz con el Vizor frontal y la firma lumínica en L lo hacen inconfundible en la calle, y eso tiene valor. En carretera se comporta bien: la suspensión es firme pero no incómoda, la dirección es precisa y el chasis está equilibrado. Para un B-SUV, transmite sensaciones de conducción agradables. El problema es que Opel ha puesto precio de premium a un coche que, en realidad, es un compacto con limitaciones claras de espacio trasero y maletero. A 4,15 metros de largo y con 350 litros de maletero en gasolina e híbrido, no es el más práctico de su segmento.
La gama mecánica es variada: el 1.2 Turbo de 136 CV con manual es la entrada más asequible, pero es un tres cilindros que se nota en refinamiento. El micro-híbrido de 145 CV mejora el consumo teórico hasta 4,8 l/100 km WLTP, aunque en la práctica real esa cifra será más alta. Las versiones eléctricas ofrecen 156 CV y 281 CV, con autonomía WLTP de 402 km y 324 km respectivamente, pero la autonomía real ronda los 330 km y 266 km. El problema de los eléctricos es que a 32.500 euros por la versión básica, compites con rivales más espaciosos y con mejor autonomía por dinero similar.
Opel ha mejorado el equipamiento con pantallas de 10 pulgadas, Apple CarPlay/Android Auto inalámbrico y ChatGPT integrado en navegación. Pero los acabados siguen siendo correctos sin ser destacables, y el espacio trasero sigue siendo justo. No es un mal coche, pero pide un esfuerzo económico que no siempre se justifica frente a alternativas más prácticas o más baratas.
El Mokka conviene a conductores urbanos que priorizan diseño y dinamismo sobre practicidad, con uso mayoritariamente en ciudad y desplazamientos cortos. Ideal para parejas o familias pequeñas sin necesidad de maletero grande. Los que buscan máxima habitabilidad trasera, maletero generoso o mejor relación precio-espacio deberían mirar alternativas como Renault Captur, SEAT Arona o Hyundai Bayon. El micro-híbrido es la opción más equilibrada si no quieres gastar en eléctrico; el gasolina manual solo si tu presupuesto es muy ajustado.
El Opel Mokka es un coche honesto que hace bien su trabajo en ciudad y tiene personalidad propia. Pero pide demasiado dinero por limitaciones reales de espacio y acabados que no justifican el precio frente a rivales más prácticos. En gasolina manual es asequible; en híbrido o eléctrico, hay opciones mejores por dinero similar. Si el diseño te enamora y aceptas las limitaciones, adelante. Si buscas máxima practicidad y valor, sigue mirando. Nota: 7.3/10.
| Precio | 22.200 EUR - 42.250 EUR |
| Potencia | 136 - 281 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | gasolina, electrico |
| Transmision | manual |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4150 mm |
| Peso | 1294 kg |
| Maletero | 350 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 208 km/h |
| 0-100 | 8.9 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Edition 1.2 Turbo 136 CV | 136 | 22.200 EUR | 5.6 |
| GS 1.2 Turbo 136 CV | 136 | 23.350 EUR | 5.7 |
| GS Hybrid 145 CV | 145 | 25.650 EUR | 4.8 |
| Ultimate Hybrid 145 CV | 145 | 28.150 EUR | 4.8 |
| Edition Electric 54 kWh 156 CV | 156 | 32.500 EUR | 15.4 |
| GSE | 281 | 42.250 EUR | 18.5 |