
El Polestar 2 2024 es un coche eléctrico coherente: sedán de tres volúmenes, tracción trasera en las versiones base, motor de 272 a 476 CV según configuración, y un planteamiento que prioriza la conducción sobre la practicidad. La actualización de 2024 ha traído cambios mecánicos reales —motores nuevos, batería de 79 kWh útiles, carga DC a 205 kW— que mejoran el producto anterior. El par motor de 490 Nm en versiones de motor único y 740 Nm en dual motor son cifras que se notan en la carretera: aceleración limpia, respuesta directa, sin la torpeza de algunos rivales. El 0-100 de 6,4 segundos en la versión base es honesto, y el de 4,2 segundos en la dual motor Performance es genuinamente rápido.
El problema es la autonomía real. Polestar homologa 554 km en la Standard Range y 659 km en la Long Range, pero en carretera a ritmo normal el coche consume entre 18 y 23 kWh/100 km según versión y condiciones. Eso deja autonomías reales de 450-540 km en la Long Range y 340-350 km en la Performance, cifras que no justifican el precio frente a un Tesla Model 3 o un BMW i4. La carga a 205 kW es competente pero no excepcional. El interior es minimalista, limpio, con Android Automotive integrado y controles intuitivos, pero los plásticos duros y la falta de calidez en los acabados contrastan con el precio premium que pide Polestar.
Es un coche que funciona bien en el día a día urbano y en viajes cortos, pero que se queda corto en viajes largos por carretera. La fiabilidad es un punto débil documentado: problemas de software, suspensión, frenos y servicio técnico lento son recurrentes en propietarios. No es un desastre, pero tampoco es la solidez que cabría esperar de una marca sueca.
El Polestar 2 es para conductores que valoran la dinámica de conducción y la tecnología sobre la practicidad pura. Ideal para uso urbano y viajes interurbanos de hasta 300-350 km sin recargas intermedias. Comprador de 40-50 años, profesional, que conduce 15.000-20.000 km anuales, con acceso a carga en casa o trabajo. No es recomendable para quien hace viajes largos frecuentes por carretera o necesita máxima autonomía: el consumo real lo penaliza frente a rivales. Tampoco para quien busca máxima fiabilidad sin sorpresas.
El Polestar 2 es un sedán eléctrico bien pensado que cumple su promesa de dinamismo, pero que no justifica su precio cuando el consumo real en carretera es tan alto. A 50.140 euros en versión Long Range Single Motor, compite con un Tesla Model 3 que ofrece más autonomía real, mejor red de carga y menor consumo. La versión Performance a 63.650 euros es un lujo innecesario: 476 CV en un sedán de 2.180 kg que solo recorre 466 km reales es incoherente. Recomendable si priorizas conducción sobre eficiencia y tienes acceso a carga diaria. Nota: 7.8/10.
| Precio | 46.990 EUR - 63.650 EUR |
| Potencia | 272 - 476 CV |
| Segmento | 3 volumenes |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | trasera |
| Longitud | 4606 mm |
| Maletero | 407 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 205 km/h |
| 0-100 | 6.4 s |
| Origen | Suecia |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Standard range Single motor | 272 | 46.990 EUR | 14.7 |
| Long range Single motor | 299 | 50.140 EUR | 14.8 |
| Long range Dual motor Performance Pack | 476 | 63.650 EUR | 16.8 |