
El Polestar 3 es lo que pasa cuando una marca decide no hacer ruido y dejar que el coche hable por sí solo. Sobre la plataforma SPA2, compartida con el Volvo EX90, llega un SUV de 4,9 metros que no se parece a nada alemán ni aspira a parecerse. El diseño es limpio, rotundo y con una identidad visual propia que, en un segmento donde todos se miran el ombligo, se agradece. La gama arranca en 81.900 euros con dos versiones de acceso —tracción delantera de 299 CV y 490 Nm con 579 km reales estimados, o tracción trasera de 333 CV y 480 Nm con 102 kWh de batería y 310 kW de carga— y sube hasta los 110.300 euros del Performance con 680 CV y 870 Nm. Las cifras son serias, el paquete es coherente.
Donde el Polestar 3 convence sin reservas es en la carretera: silencio de marcha notable, aplomo en autopista y una reserva de potencia que en la versión Dual Motor se traduce en 840 Nm y 5,0 segundos de 0 a 100. La versión de acceso Long Range Single Motor, con 107 kWh útiles y una autonomía real estimada de 579 km, es la más sensata de la gama para quien viaja mucho y no necesita la tracción total. A 81.900 euros da mucho: 17,6 kWh/100 km WLTP, carga a 250 kW y etiqueta 0. La versión Dual Motor 544 CV y 350 kW de carga es la que mejor equilibra prestaciones, autonomía real (647 km WLTP, entre 480 y 520 km reales estimados) y tiempo de recarga. El Performance con 680 CV es una declaración de intenciones, pero 110.300 euros —162 EUR/CV— piden una justificación sólida que el segmento de uso diario no siempre puede dar.
El punto flaco, y no es menor a estos precios, es el software. La red de concesionarios es escasa en España y el sistema de infoentretenimiento ha generado quejas recurrentes entre propietarios. El maletero, 484 litros en las versiones Long Range y 434 en las de batería de 102 kWh, queda por debajo de los 500 litros que en CharlaMotor consideramos el mínimo práctico para un coche de este tamaño y precio. Un SUV de 4,9 metros con 434 litros de maletero tiene que explicarse.
Lo recomendaríamos a conductores de entre 40.000 y 60.000 km anuales, con base en ciudad media o grande, que hacen viajes largos con regularidad y valoran la autonomía real por encima de todo lo demás. El perfil ideal es alguien que ya tiene acceso a carga —en casa o en el trabajo— y no quiere un coche que llame la atención por ser llamativo, sino por ser bueno. La versión Long Range Single Motor es la más sensata para ese uso. No se lo recomendaríamos a quien necesite el maletero como herramienta de trabajo, a quien viva en una zona con poca infraestructura de carga rápida, ni a quien sea poco tolerante con los bugs de software.
El Polestar 3 es un SUV eléctrico premium con los deberes bien hechos en lo que importa: autonomía real, silencio, prestaciones y diseño con personalidad. Falla donde no debería fallar a estos precios: el software es un trabajo en curso, el maletero queda corto para un coche de 4,9 metros y la red de asistencia en España es insuficiente. Si esos tres puntos mejoran —y el software ya va en camino—, este coche puede plantar cara a cualquier alemán del segmento. Hoy mismo, ya lo planta en carretera. La versión Long Range Single Motor a 81.900 euros es la entrada más honesta a la gama; la Dual Motor 544 CV, la más equilibrada. La Performance a 110.300 euros es para quien quiera el número, no para quien quiera el coche. Nota: 7,8/10.
| Precio | 81.900 EUR - 110.300 EUR |
| Potencia | 333 - 680 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | trasera |
| Longitud | 4900 mm |
| Peso | 2315 kg |
| Maletero | 434 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 210 km/h |
| 0-100 | 6.5 s |
| Origen | Suecia |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Rear motor 333 CV | 333 | 81.900 EUR | 17.6 |
| Dual motor 544 CV | 544 | 91.900 EUR | 19.0 |
| Performance 680 CV | 680 | 110.300 EUR | 20.5 |