
El Polestar 4 es un ejercicio de coherencia: un coche que sabe exactamente qué quiere ser y lo consigue con elegancia. Su diseño es audaz sin ser estridente, su interior minimalista pero lujoso, y su comportamiento dinámico sin sacrificar comodidad. La ausencia de luneta trasera, que parecía un gimmick, funciona: mejora la aerodinámica, amplía el espacio trasero y el espejo digital ofrece mejor visibilidad que un espejo convencional. Con 272 CV en la versión trasera o 544 CV en la dual motor, ambas versiones ofrecen un 0-100 competitivo (7,1 y 3,8 segundos respectivamente) y un par motor generoso desde el primer momento.
La autonomía real ronda los 500-510 km en la versión trasera y 450-480 km en la dual motor, cifras que cumplen lo prometido sin sorpresas desagradables. La carga rápida de 200 kW es competitiva. El problema serio es el software: un sistema que se define a sí mismo como "un ordenador con ruedas" en sentido negativo. Arranques lentos, fallos intermitentes, controles hápticos impredecibles y una interfaz multimedia que, pese a usar Google Automotive, sigue siendo frustrante. Estos no son detalles menores en un coche de 66.000 euros.
La relación calidad-precio es correcta pero no excepcional. Frente a un Tesla Model Y (más barato, software probado), el Polestar gana en acabados y coherencia de diseño. Frente a un BMW i4 (similar en precio), el Polestar es más espacioso y mejor construido, pero el software de BMW es más maduro. Es un coche que promete ser mejor de lo que es hoy, y eso es un problema cuando pides casi 73.000 euros.
El Polestar 4 es ideal para conductores que valoran el diseño, la calidad de construcción y el espacio trasero por encima de la tecnología pura. Perfecto para familias de 4-5 personas que hacen viajes regulares de 300-500 km y disponen de carga rápida accesible. Recomendable para quien busca un eléctrico premium sin la complejidad de un SUV tradicional. NO es para quien necesita software impecable desde el primer día o quien prioriza la máxima eficiencia: el consumo real en autopista ronda los 20-22 kWh/100 km, y los fallos de software pueden resultar frustrantes en uso diario.
El Polestar 4 es un coche hermoso que promete más de lo que entrega hoy. Su diseño, espacio y comportamiento dinámico merecen un 8, pero el software deficiente y el precio elevado lo castigan. Es un producto que mejorará con actualizaciones, pero no debería venderse a este precio en su estado actual. Si Polestar resuelve los problemas de software en los próximos meses, la nota subiría a 8,5 sin dudarlo. Por ahora, es un coche para quien puede esperar a que madure o quien está dispuesto a tolerar frustraciones a cambio de coherencia de diseño. Nota: 7.8/10.
| Precio | 65.900 EUR - 72.900 EUR |
| Potencia | 272 - 544 CV |
| Segmento | 3 volumenes |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | trasera |
| Longitud | 4840 mm |
| Peso | 2230 kg |
| Maletero | 526 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 200 km/h |
| 0-100 | 7.1 s |
| Origen | Suecia |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| coupé Rear motor | 272 | 65.900 EUR | 17.8 |
| coupé Dual motor | 544 | 72.900 EUR | 19.0 |