
El Range Rover Sport SV Edition Two es un ejercicio de contradicciones fascinantes. Sobre el papel, 635 CV de un V8 biturbo BMW, 800 Nm de par, 0-100 en 3,8 segundos y tracción total en un SUV de casi cinco metros: la propuesta es irresistible para quien busca emociones en formato todoterreno. La realidad es que Land Rover ha conseguido un coche que se comporta como un deportivo cuando lo exiges, con un dinamismo que sorprende para su peso de 2.560 kg. Los medios especializados coinciden en que el comportamiento en curva es notable, con una compostura que rivaliza con el Porsche Cayenne Turbo GT. El interior es un festival de lujo: cuero Windsor, asientos con masaje y vibración sincronizada con la música, fibra de carbono en todas partes. Visualmente es imposible ignorarlo: casi cinco metros de presencia, pintura exclusiva, llantas de carbono de 23 pulgadas. El factor X está fuera de toda duda.
Pero aquí empieza el problema. Ese V8 biturbo, aunque potente, gasta 10,8 litros reales sin batería PHEV (el WLTP de 12,0 es optimista). Con un depósito de 90 litros, la autonomía real ronda los 562 km, lo que significa paradas frecuentes en viajes largos. A 239.600 euros, estamos hablando de 377 EUR/CV, una cifra que duele cuando el consumo es este. Además, Land Rover tiene un historial de fiabilidad problemático: los foros reportan fallos eléctricos, problemas de climatización, sistemas de infoentretenimiento inestables y, en versiones anteriores, fallos en sistemas de refrigeración. El SV es nuevo, pero hereda la plataforma y la electrónica de una marca que no inspira confianza en durabilidad. La garantía de tres años es estándar, pero insuficiente para un coche de este precio.
El maletero de 450 litros es correcto para el segmento, pero no generoso. La etiqueta ECO en el parabrisas es una ironía: un V8 biturbo con esa etiqueta es puro marketing. En ciudad, con ese peso y ese consumo, es un ejercicio de paciencia. En carretera abierta, donde puede desplegar sus 635 CV, es donde cobra sentido, pero entonces el depósito se vacía rápido.
El Range Rover Sport SV Edition Two es para el conductor que busca emociones deportivas sin renunciar a la presencia visual y el lujo, con presupuesto ilimitado y uso principalmente interurbano o en carretera abierta. Ideal para quien valora el factor X y el dinamismo por encima de la eficiencia y la fiabilidad. No es recomendable para quien hace muchos kilómetros anuales, depende de la economía de combustible o busca tranquilidad en mantenimiento. Tampoco para uso urbano frecuente: su peso, consumo y tamaño lo hacen incómodo en ciudad.
El Range Rover Sport SV Edition Two es un coche emocionante que cumple su promesa de dinamismo, pero cobra un precio que no se justifica cuando lo comparas con rivales más fiables y eficientes. Es un SUV para quien quiere un deportivo con etiqueta ECO en el parabrisas, no para quien busca coherencia. Si el dinero no es problema y aceptas los riesgos de fiabilidad de la marca, es una experiencia memorable. Si no, hay alternativas más sensatas. Nota: 7.8/10.
| Precio | 239.600 EUR |
| Potencia | 635 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | gasolina |
| Transmision | automatica |
| Traccion | total |
| Longitud | 4946 mm |
| Peso | 2560 kg |
| Maletero | 450 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 290 km/h |
| 0-100 | 3.8 s |
| Origen | Reino Unido |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Sport P635 SV Edition Two | 635 | 239.600 EUR | 12.0 |