El smart #3 es el resultado más visible de la alianza entre Mercedes-Benz y Geely: diseño firmado en Alemania, fabricación y plataforma de origen chino, y un precio de salida en 35.004 euros que, para 272 CV y 343 Nm de par, resulta difícil de ignorar. Con 4.400 mm de longitud se planta en el segmento C con aspiraciones coupé —1.556 mm de altura, línea de techo caída— y lo que pierde en practicidad lo intenta compensar con imagen. La versión Pro de acceso, con batería de 47 kWh útiles y autonomía real estimada de apenas 266 km, es la que conviene evitar: ese umbral de autonomía real está por debajo de los 400 km que consideramos mínimo viable para un eléctrico sin ansiedad en viaje. A partir de la Pro+, con 62 kWh útiles y 357 km reales estimados, el coche ya tiene sentido completo.
El conjunto motriz merece respeto. La versión BRABUS, con 428 CV, 543 Nm de par y tracción total, hace el 0-100 en 3,7 segundos desde 46.314 euros: son 108 EUR/CV, una cifra que en el mundo eléctrico de prestaciones sigue siendo llamativa. El precio no es el problema. El problema está en los detalles que delatan el coste controlado: acabados interiores que no están a la altura de lo que el precio promete, una dependencia excesiva de la pantalla central para funciones que deberían tener botón físico, y un maletero de 370 litros que en un SUV del segmento C es el dato más incómodo de la ficha. Un Skoda Octavia familiar mete 640 litros con menos pretensiones y bastante menos dinero.
Dicho esto, hay que ser justos: el smart #3 no pretende ser un familiar. Pretende ser un coche con imagen, prestaciones eléctricas reales y un precio que no requiere justificación laboriosa. En eso, en buena medida, cumple. La bomba de calor, disponible solo desde el acabado Premium, debería ser de serie desde la Pro+: en invierno, sin ella, la autonomía real cae de forma sensible.
Conductor de entre 30 y 50 años que hace entre 15.000 y 25.000 km anuales, con uso mayoritariamente interurbano y algún viaje largo ocasional. Familia de dos adultos y uno o dos niños pequeños como máximo, sin exigencias extremas de maletero. Valora el diseño y las prestaciones eléctricas por encima de la practicidad pura, y tiene acceso a carga nocturna. No se lo recomendaríamos a quien necesite transportar cinco adultos con equipaje con regularidad ni a quien haga muchos kilómetros en invierno sin bomba de calor asegurada.
El smart #3 es un producto honesto dentro de su propuesta: un SUV coupé eléctrico que ofrece prestaciones reales a precios razonados, con un diseño que genera deseo antes de abrir la puerta. Sus limitaciones —maletero justo, acabados mejorables, pantalla omnipresente— no son sorpresas: están ahí antes de pagar. La versión a elegir es la Pro+ como mínimo; la Premium si se van a hacer viajes en invierno. La BRABUS es una tentación legítima a ese precio. En CharlaMotor nos quedamos con la Pro+: da el 90% del coche por 39.354 euros. Nota: 7.4/10.
| Precio | 35.004 EUR - 46.314 EUR |
| Potencia | 272 - 428 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | trasera |
| Longitud | 4400 mm |
| Peso | 1780 kg |
| Maletero | 370 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 180 km/h |
| 0-100 | 5.8 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Pro | 272 | 35.004 EUR | 17.2 |
| Pro+ | 272 | 39.354 EUR | 16.8 |
| Premium | 272 | 41.964 EUR | 16.3 |
| BRABUS | 428 | 46.314 EUR | 17.6 |