
El smart #3 es el resultado de la nueva era de una marca que ya no tiene nada que ver con aquel bólido urbano de dos plazas. Hoy smart es una joint venture entre Mercedes-Benz y Geely, y el #3 lo refleja con nitidez: diseño alemán, plataforma china, fabricación en China. En CharlaMotor no tenemos nada en contra de eso —el origen no define la calidad, la calidad la define—, pero sí conviene que el comprador lo sepa antes de firmar. Con 4,40 metros de longitud y una línea de techo caída tipo coupé, este coche no es ni de cerca el SUV espacioso que su segmento promete: el maletero se queda en 370 litros, cifra más propia de un compacto contenido que de un todocamino del segmento C. Un Volkswagen Golf Variant, por poner un rival del mismo precio, lleva 611 litros sin esfuerzo.
Dicho esto, donde el #3 convence de verdad es en el conjunto motriz. Los 272 CV y 343 Nm de par en las tres versiones de acceso son una propuesta sólida para este segmento, con un 0-100 en 5,8 segundos que en la práctica se percibe ágil y suficiente. La versión Pro con batería de 47 kWh ofrece una autonomía real estimada de 266 km, que nos parece corta para un coche de estas dimensiones y precio —la versión Pro+ sube a 357 km reales con 62 kWh y 39.354 euros, y esa es la versión mínima recomendable si se quiere usar en viaje—. La versión BRABUS con 428 CV y 543 Nm de par, tracción total y 0-100 en 3,7 segundos es una propuesta prestacional seria: a 46.314 euros y 108 EUR/CV es, honestamente, una relación razonable para lo que entrega.
El interior tiene aspiraciones premium, con guiños al Clase A de Mercedes en las salidas de aire, y los materiales al tacto están por encima de lo que cabría esperar de una plataforma Geely. El problema real es el sistema multimedia: prácticamente todo pasa por la pantalla central, incluidos los retrovisores, lo que penaliza la ergonomía diaria. Los botones físicos existen para algo; quien los elimina no lo hace por diseño, lo hace por ahorro de costes.
Pensado para conductores que hacen un uso mixto urbano-interurbano de entre 15.000 y 25.000 km al año, sin necesidad de transportar familia numerosa ni grandes cargas. El comprador ideal valora el diseño diferencial, disfruta de un conjunto motriz ágil y no necesita el maletero como argumento de compra. La versión BRABUS tiene su cliente propio: alguien que busca prestaciones eléctricas reales a un precio contenido frente a rivales premium. No se lo recomendaríamos a quien necesita el coche como única herramienta familiar con niños, equipaje habitual y autonomía de viaje sin concesiones.
El smart #3 es un coche honesto en lo que promete ser: eléctrico con diseño con carácter, prestaciones generosas y precio competitivo para su potencia. Sus problemas son estructurales —maletero escaso para el segmento, multimedia que impone sus tiempos al conductor, y la versión Pro con autonomía insuficiente para viaje—. La versión Pro+ es el punto de entrada razonable; la BRABUS, la más coherente con la propuesta emocional de la marca. No es el SUV familiar definitivo, pero tampoco pretende serlo. Si lo que buscas es espacio, mira a otro lado; si lo que buscas es carácter a un precio justificable, el #3 cumple. Nota: 7,4/10.
| Precio | 35.004 EUR - 46.314 EUR |
| Potencia | 272 - 428 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | trasera |
| Longitud | 4400 mm |
| Peso | 1780 kg |
| Maletero | 370 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 180 km/h |
| 0-100 | 5.8 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Pro | 272 | 35.004 EUR | 17.2 |
| Pro+ | 272 | 39.354 EUR | 16.8 |
| Premium | 272 | 41.964 EUR | 16.3 |
| BRABUS | 428 | 46.314 EUR | 17.6 |