
El Toyota Supra A90 es un deportivo sin ambigüedades: nace para disfrutar en carretera y circuito, no para ser un coche de uso diario versátil. Esa claridad de propósito es su mayor virtud. Con 340 CV y 500 Nm desde 1.600 rpm, el motor turbo de 3.0 litros entrega prestaciones reales (0-100 en 4,3 segundos) que se sienten en cada aceleración, y la tracción trasera permite explorar los límites del chasis con precisión. La plataforma compartida con BMW Z4 no es una debilidad sino una fortaleza: el aluminio del chasis es más rígido que el carbono del Lexus LFA, según Toyota, y eso se nota en la agilidad y el aplomo en curva. Gazoo Racing ha afinado cada detalle para que sea divertido sin ser impredecible.
El problema real no es el coche, sino la expectativa que genera su nombre. El Supra histórico era un gran turismo de altas prestaciones; este es un biplaza puro. Quien lo compra sabiendo eso, lo ama. Quien espera un Porsche 911 con badge Toyota, se decepciona. El consumo real ronda los 8-9 litros en uso mixto, aceptable para 340 CV; en ciudad deportiva sube a 12-15 litros sin sorpresa. El precio es elevado (78.000 a 150.000 euros según versión), pero en el segmento de deportivos de tracción trasera con motor turbo de seis cilindros, no es desproporcionado frente a rivales alemanes.
La fiabilidad esperada es buena: motor BMW B58 probado, caja ZF de ocho velocidades (o manual en versiones posteriores), componentes de calidad. Las llamadas a revisión registradas en EE.UU. (siete desde 2019) incluyen problemas puntuales de soldadura en depósito y faros, no defectos sistémicos. En España, la red Toyota es accesible, aunque el mantenimiento hereda costes BMW por componentes compartidos.
El Supra es para conductores que priorizan la emoción de conducción sobre la practicidad, con presupuesto de 78.000+ euros y uso claro: viajes de fin de semana, carreteras secundarias, circuito ocasional. Ideal para quien hace 10.000-15.000 km anuales y no necesita plazas traseras ni maletero. No es recomendable para familias, viajeros frecuentes con equipaje, o quien busque un coche de uso diario versátil. Tampoco para conductores que prioricen la eficiencia o el confort puro: la suspensión es firme, el motor turbo exige gasolina de 95+ octanos, y la tracción trasera requiere respeto.
El Toyota Supra A90 es un deportivo honesto que no intenta ser lo que no es. Cumple su promesa: emocionar al volante con prestaciones reales, chasis preciso y diseño cautivador. El precio es alto y la practicidad nula, pero eso es coherente con su propósito. Para quien busca un coche de pura conducción sin compromisos, es una opción seria frente a rivales alemanes más caros. Para quien espera versatilidad, es un error. Nota: 8.1/10.
| Precio | 78.000 EUR - 150.000 EUR |
| Potencia | 340 - 441 CV |
| Segmento | deportivo |
| Combustible | gasolina |
| Transmision | automatica |
| Traccion | trasera |
| Longitud | 4379 mm |
| Peso | 1495 kg |
| Plazas | 2 |
| Vel. maxima | 250 km/h |
| 0-100 | 4.3 s |
| Origen | Japón |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| GR Supra Performance 3.0 Turbo 340 CV Automático | 340 | 78.000 EUR | 8.1 |
| GR Supra Lightweight Evo 3.0 Turbo 340 CV Manual | 340 | 84.000 EUR | 9.0 |
| GR Supra A90 Final Edition | 441 | 150.000 EUR | 9.0 |