El Toyota Yaris de cuarta generación lleva en el mercado desde 2020 y se ha convertido en uno de los coches más vendidos de España con una propuesta que, en CharlaMotor, encontramos honesta y bien definida: un utilitario híbrido de 3.940 mm, 1.110 kg y 116 CV pensado casi exclusivamente para el entorno urbano y periurbano. Su sistema HEV de Toyota —sin enchufe, sin complicaciones, con regeneración de frenada— es de lo más maduro que existe en este segmento, y el consumo WLTP de 4,0 l/100 km en ciclo combinado y 4,0 l/100 km urbano es llamativo incluso descontando el desvío real del 15-20% que siempre aplicamos a los terminos del ciclo oficial. Con un depósito de 36 litros y autonomía WLTP de 900 km, es un coche que rara vez para en gasolineras. Eso, en ciudad, es una ventaja objetiva y medible.
Dicho esto, hay verdades que hay que decir con claridad. El motor es un tricilíndrico de 1.490 cc —en un coche de 25.750 euros, eso merece mención—. En marcha tranquila apenas se nota, pero cuando se le exige, el conjunto e-CVT sube de tono de forma audible: ese lamento característico de las transmisiones de variación continua que pide más gasolina de lo que el velocímetro justifica. El 0-100 en 9,7 segundos y la velocidad máxima de 175 km/h son cifras más que suficientes para ciudad y carretera convencional, pero en autopista, sobre todo en adelantamientos o rampas prolongadas, el coche muestra sus límites con cierta claridad. No es un problema: es una limitación que el comprador debe conocer antes de firmar. El maletero de 270 litros es el dato que más nos incomoda en este precio: es el mínimo absoluto para uso cotidiano y obliga a planificar cualquier viaje con más de dos personas.
El interior ha mejorado respecto a la generación anterior, pero los plásticos duros siguen siendo protagonistas en zonas de contacto frecuente. Toyota vende fiabilidad y eficiencia, no lujo —lo entendemos y lo respetamos—, pero a 25.750 euros el listón de los acabados táctiles debería estar un peldaño más arriba. La etiqueta ECO de la DGT es un argumento real y tangible en ciudades como Madrid o Barcelona, donde el acceso y el aparcamiento tienen cada vez más condicionantes de emisiones.
Ideal para quien hace entre 10.000 y 20.000 km anuales con uso mayoritariamente urbano o periurbano: conductores de ciudad que buscan el menor coste de combustible posible, etiqueta ECO y nula preocupación por el mantenimiento del sistema híbrido. Encaja en familias de dos o tres personas sin necesidad de maletero grande de forma habitual. No se lo recomendaríamos a quien haga autopista intensiva con frecuencia, viaje habitualmente con cuatro adultos y equipaje, o exija un interior a la altura del precio en tactos y materiales.
El Toyota Yaris híbrido es un coche que hace lo que promete con una eficiencia difícilmente igualable en su categoría sin enchufe. No engaña a nadie: es pequeño, es austero por dentro y tiene un tricilíndrico que se hace oír cuando se le aprieta. Pero si el uso es urbano o mixto suave, la ecuación de coste real de uso —consumo, mantenimiento, fiabilidad probada— es de las mejores del mercado. El precio de 25.750 euros es ajustado para lo que ofrece en espacio y acabados, pero generoso en lo que importa a largo plazo. Nota: 7,8/10.
| Precio | 25.750 EUR |
| Potencia | 116 CV |
| Segmento | 2 volumenes |
| Combustible | hibrido |
| Transmision | automatico |
| Traccion | FWD |
| Longitud | 3940 mm |
| Peso | 1110 kg |
| Maletero | 270 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 175 km/h |
| 0-100 | 9.7 s |
| Origen | Japón |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Yaris | 116 | 25.750 EUR | 4.0 |