
El Volkswagen ID.4 es un SUV eléctrico que ha ido madurando con el tiempo. Las dos versiones que ofrece (Pro de 286 CV y GTX de 340 CV) comparten la misma filosofía: un coche pensado para familias que necesitan espacio, autonomía razonable y la tranquilidad de una marca establecida. No es un deportivo, no pretende serlo, y eso es su fortaleza. Con 545 Nm de par en ambas versiones, el empuje es constante y lineal, suficiente para maniobras urbanas y adelantamientos en carretera sin dramatismo. La diferencia entre versiones es clara: la Pro ofrece 286 CV y tracción trasera por 41.420 euros; la GTX suma 54 CV más, tracción total y 11.435 euros de sobreprecio. Para la mayoría de usuarios españoles, la Pro es la opción sensata.
El interior es amplio y bien aprovechado, con un maletero de 543 litros que cumple sin excesos. El problema real está en los acabados: plásticos duros en zonas bajas y puertas, algo inaceptable en un coche que ronda los 50.000 euros. La pantalla central de 12,9 pulgadas concentra casi todas las funciones, lo que obliga a apartar la vista de la carretera para tareas básicas. Volkswagen ha mejorado el software respecto a las primeras unidades, pero la ausencia de controles físicos sigue siendo un punto discutible. En autonomía, el WLTP promete 560 km en la Pro y 520 en la GTX, pero la realidad es más modesta: en autopista a 120 km/h, espera 380-400 km reales; en ciudad, ronda los 450-480 km. El consumo real se sitúa en 17-20 kWh/100 km según condiciones.
La fiabilidad es un punto sensible. Aunque el ID.4 ha ganado premios de seguridad (5 estrellas Euro NCAP, Top Safety Pick del IIHS), ha sufrido múltiples recalls en mercados internacionales por problemas de batería, transmisión, frenos e inversor. En España, los propietarios reportan problemas puntuales de software y actualizaciones problemáticas, aunque la mayoría está satisfecho con el coche en uso diario. Es un producto que funciona, pero que requiere paciencia con la red de servicio técnico.
El ID.4 es ideal para familias que hacen entre 15.000 y 25.000 km anuales, con acceso a carga en casa o trabajo. Perfecto para quien prioriza practicidad, espacio y tranquilidad sobre emoción de conducción. Usuarios que viajan regularmente 300-400 km encontrarán en él un compañero fiable. No es recomendable para quien busca un coche deportivo, quien no tiene punto de carga accesible, o quien espera acabados premium en este rango de precio.
El Volkswagen ID.4 es un SUV eléctrico competente que cumple su promesa: espacio, autonomía razonable y fiabilidad relativa. No es un referente de su segmento, pero tampoco decepciona. La Pro a 41.420 euros ofrece mejor relación valor-precio que la GTX; la tracción total y los 54 CV extra no justifican 11.435 euros más para la mayoría. El principal rival es el Skoda Enyaq, que ofrece más carácter interior por dinero similar. Si necesitas un eléctrico familiar sin pretensiones y con garantía de marca, el ID.4 es una opción sólida. Nota: 7.8/10.
| Precio | 41.420 EUR - 52.855 EUR |
| Potencia | 286 - 340 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | trasera |
| Longitud | 4584 mm |
| Peso | 2139 kg |
| Maletero | 543 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 180 km/h |
| 0-100 | 6.7 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Pro 210 kW (286 CV) 77 kWh | 286 | 41.420 EUR | 15.9 |
| Pro Black 210 kW (286 CV) 77 kWh | 286 | 46.170 EUR | 16.2 |
| GTX 250 kW (340 CV) 79 kWh | 340 | 52.855 EUR | 17.1 |