
El Volkswagen ID.4 es un SUV eléctrico que ha madurado bien desde su lanzamiento. Ofrece lo que promete: espacio útil para cinco ocupantes, maletero de 543 litros, autonomía real cercana a los 440 km en la versión Pro y 410 km en la GTX, y un comportamiento mecánico equilibrado. La versión GTX con tracción total y 340 CV acelera de 0 a 100 en 5,4 segundos, lo que la sitúa en el rango de los SUV deportivos sin pretender serlo. El interior es funcional, con líneas limpias y un enfoque minimalista que prioriza la practicidad sobre la aspiración premium. La pantalla central de 12,9 pulgadas ha mejorado en fluidez respecto a las primeras unidades.
El problema real está en el precio y la fiabilidad. A partir de 41.420 euros por la versión Pro, el ID.4 no es barato, y la versión GTX alcanza los 52.855 euros. En ese rango, la relación valor-precio se vuelve discutible frente a alternativas como el Skoda Enyaq, que ofrece más espacio interior por menos dinero. Además, los plásticos duros en puertas y zonas bajas recuerdan que no estamos ante un coche aspiracional, sino práctico, lo que choca con el precio premium. La ausencia de controles físicos para funciones básicas sigue siendo un punto de fricción en conducción urbana.
La fiabilidad es la asignatura pendiente. Volkswagen ha tenido que reducir la potencia de carga de la versión Pro de 175 kW a 135 kW por problemas con proveedores de baterías, afectando directamente al tiempo de recarga. Hay reportes recurrentes de problemas con la bomba de calor a partir de 15.000-25.000 km, fallos en el sistema de carga rápida y, en modelos anteriores, degradación prematura de batería. La garantía de solo 2 años es insuficiente para un coche de este precio.
El ID.4 es para familias que necesitan un SUV eléctrico práctico, con uso mixto urbano e interurbano, que valoren el espacio y la autonomía por encima de la emoción de conducción. Ideal para quienes tienen punto de carga en casa o acceso regular a carga rápida, y que puedan asumir un precio premium. No es recomendable para conductores que busquen un coche con acabados aspiracionales o que dependan de garantía extendida por desconfianza en la fiabilidad.
El ID.4 es un SUV eléctrico competente que cumple su función de movilidad familiar sin sorpresas desagradables. Sin embargo, su precio no se justifica frente a alternativas como el Skoda Enyaq, que ofrece más espacio y mejor relación valor-precio. Los problemas de fiabilidad documentados (batería, bomba de calor, carga rápida) y la garantía de solo 2 años son preocupantes en un coche de este rango de precio. Es una opción segura si el presupuesto lo permite y se tiene acceso a carga, pero no destaca por su propuesta de valor. Nota: 7.6/10.
| Precio | 41.420 EUR - 52.855 EUR |
| Potencia | 286 - 340 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | Eléctrico |
| Transmision | automatica |
| Tracción | trasera |
| Longitud | 4584 mm |
| Peso | 2139 kg |
| Maletero | 543 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. máxima | 180 km/h |
| 0-100 | 6.7 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
Pincha en una versión para ver sus números y lo que cuesta llevarla.
| Versión | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Pro 210 kW (286 CV) 77 kWh | 286 | 41.420 EUR | 15.9 |
| Pro Black 210 kW (286 CV) 77 kWh | 286 | 46.170 EUR | 16.2 |
| GTX 250 kW (340 CV) 79 kWh | 340 | 52.855 EUR | 17.1 |
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