
El Volkswagen ID.5 es la versión cupé del ID.4, y esa definición lo resume todo: hereda la plataforma MEB, la mecánica y el interior del hermano mayor, pero sacrifica altura trasera y practicidad por una línea más estilizada. En términos de conducción, es un coche eléctrico competente: 545 Nm de par motor en las versiones traseras garantizan aceleración instantánea y suave, mientras que la versión GTX con tracción total y 340 CV ofrece un 0-100 en 5,4 segundos que la sitúa en territorio deportivo. La autonomía real ronda los 400-440 km en uso mixto, por debajo de los 554 km homologados en WLTP, lo que es normal en eléctricos pero requiere planificación en viajes largos.
El interior mantiene la austeridad característica de Volkswagen: pantalla táctil de 12 pulgadas, control por voz, Head-up Display opcional y sistemas de asistencia al conductor completos. Los acabados son correctos pero no premium, con plásticos duros en zonas visibles que contrastan con el precio de acceso de 44.020 euros. El maletero de 549 litros es generoso, aunque la caída del techo trasero limita la altura de carga frente al ID.4. La comodidad es notable en plazas delanteras; las traseras son suficientes para tallas medias pero el espacio de cabeza se resiente por el diseño cupé.
El problema real es el posicionamiento: el ID.5 cuesta entre 4.600 y 12.280 euros más que el ID.4 según versión, pero ofrece menos practicidad y no es significativamente más ágil en carretera. La carga rápida de 135 kW (185 kW en GTX) es competente, alcanzando el 80% en 33-36 minutos, pero la infraestructura española sigue siendo irregular. Para quien prioriza estética sobre funcionalidad y tiene presupuesto, es una opción válida; para el resto, el ID.4 o alternativas como el Skoda Enyaq Coupé ofrecen mejor relación valor-precio.
El ID.5 es para conductores que priorizan estética sobre practicidad y realizan entre 15.000 y 25.000 km anuales con acceso a carga en casa o trabajo. Ideal para parejas o familias pequeñas (dos adultos + un niño) que valoran el diseño cupé y pueden permitirse el sobreprecio. No es recomendable para quien necesita máxima versatilidad, viaja frecuentemente con pasajeros traseros altos o busca la mejor relación valor-precio en el segmento eléctrico medio.
El Volkswagen ID.5 es un coche eléctrico bien hecho que cumple su función sin sorpresas, pero no justifica el sobreprecio frente al ID.4 más práctico ni frente a alternativas como el Skoda Enyaq Coupé. La estética cupé es atractiva, la conducción es competente y la autonomía es suficiente, pero el interior no alcanza la calidad esperada a estos precios y el espacio trasero se resiente. Es una opción válida para quien busca diseño y puede permitirse el coste; para el resto, hay mejores alternativas. Nota: 7.6/10.
| Precio | 44.020 EUR - 56.300 EUR |
| Potencia | 286 - 340 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | Eléctrico |
| Transmision | automatica |
| Tracción | trasera |
| Longitud | 4599 mm |
| Peso | 2131 kg |
| Maletero | 549 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. máxima | 180 km/h |
| 0-100 | 6.7 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
Pincha en una versión para ver sus números y lo que cuesta llevarla.
| Versión | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Pro 210 kW (286 CV) 77 kWh | 286 | 44.020 EUR | 15.9 |
| Pro Black 210 kW (286 CV) 77 kWh | 286 | 48.650 EUR | 16.0 |
| GTX 250 kW (340 CV) 79 kWh | 340 | 56.300 EUR | 16.8 |
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