
El ID.7 es lo que lleva años pidiendo el mercado europeo: una berlina eléctrica grande, adulta y sin excentricidades. Con 4.961 mm de longitud, sustituye en espíritu al Passat —que sobrevive solo como familiar— y al Arteon, que ya no existe. La versión de acceso Pro ofrece 286 CV, 550 Nm de par y 504 km de autonomía real estimada con 77 kWh útiles, todo desde 54.475 euros. La Pro S amplía la batería a 86 kWh y estira la autonomía real hasta 576 km con 175 euros más de peaje. Son cifras serias, no propaganda. El GTX suma tracción total y 340 CV, pero lastra la autonomía real hasta 482 km. El número que mejor describe a este coche es el coeficiente aerodinámico de 0,23: construido para rodar largo, no para presumir.
El interior es funcional y espacioso, con 532 litros de maletero y buena habitabilidad general. El equipamiento es generoso para el segmento. El problema, y hay que decirlo con claridad, es que la presentación es minimalista tirando a discreta: la pantalla de 15 pulgadas centraliza demasiados controles, incluyendo la climatización, y aunque el software ha mejorado respecto a generaciones anteriores de la familia ID, sigue sin alcanzar la fluidez y la intuición de la competencia coreana. Los botones físicos brillan por su ausencia donde más se echan de menos. Para un coche que empieza en 54.475 euros, esperaríamos un interior que transmitiera más solidez y distinción.
El peso es el elefante en la sala: 2.180 kg en la Pro y hasta 2.325 kg en el GTX. La física no perdona. El GTX, con 340 CV y 545 Nm, hace el 0-100 en 5,4 segundos, pero consume 16,4 kWh/100 km WLTP —el peor de la gama— y paga ese lastre en autonomía real. En CharlaMotor nos quedamos con la Pro S como versión recomendada: batería de 86 kWh, carga DC a 200 kW, 576 km reales estimados y un precio razonable dentro del segmento. El GTX es un ejercicio de prestaciones que se justifica mal cuando la batería es la misma y la autonomía cae.
El comprador ideal del ID.7 hace entre 20.000 y 40.000 km anuales, con viajes largos habituales —salidas de fin de semana, desplazamientos interurbanos frecuentes— y aprecia el confort de berlina por encima de la moda SUV. Familia de dos a cuatro personas que quiere un eléctrico sin ansiedad de autonomía y no necesita tracción total. No se lo recomendaríamos a quien use el coche casi exclusivamente en ciudad: el tamaño y el peso juegan en contra, y un ID.4 o un ID.3 harían mejor ese trabajo a menor coste.
El ID.7 es la prueba de que Volkswagen sabe hacer las cosas bien cuando se propone ser honesto consigo mismo. No es el coche más emocionante del segmento ni el de interior más impresionante, pero es coherente, bien dimensionado y tiene la autonomía real que promete —o muy cerca. La versión a recomendar es la Pro S: batería de 86 kWh, 576 km reales estimados, carga a 200 kW y un precio que se justifica. El GTX está de más salvo que la tracción total sea una necesidad real. Un 7,9 que en CharlaMotor significa producto serio y honesto. Nota: 7,9/10.
| Precio | 54.475 EUR - 63.090 EUR |
| Potencia | 286 - 340 CV |
| Segmento | 3 volumenes |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | trasera |
| Longitud | 4961 mm |
| Peso | 2180 kg |
| Maletero | 532 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 180 km/h |
| 0-100 | 6.5 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Pro 210 kW (286 CV) 77 kWh | 286 | 54.475 EUR | 14.1 |
| GTX 250 kW (340 CV) 86 kWh | 340 | 63.090 EUR | 16.4 |