El T-Cross 2024 es una actualización del modelo de 2019 con cambios cosméticos, mejoras en el habitáculo y algo más de plástico acolchado, pero sin tocar la mecánica ni el espacio interior. Es, en esencia, el mismo coche de hace cinco años con cara nueva y precio actualizado al alza. Lo que antes era una propuesta ajustada, hoy arranca en 21.845 euros y escala hasta 30.550 en la R-Line. Eso ya es otra conversación.
El motor es el nudo del problema. Las tres versiones comparten el bloque 1.0 TSI de tres cilindros y 999 cc. Un tres cilindros en un coche que puede llegar a costar 30.550 euros no es una elección de ingeniería elegante: es un parche que se nota en vibraciones, refinamiento y, sobre todo, en carretera cargado o en pendiente. La versión de entrada con 95 CV y 175 Nm tarda 11,3 segundos en llegar a 100 km/h. La R-Line, con 116 CV y 200 Nm, mejora hasta 10,1 segundos, pero pide 8.705 euros más que la versión de acceso. El EUR/CV de la R-Line es de 263 euros por caballo, cifra que empieza a resultar difícil de defender frente a rivales directos.
El depósito de 40 litros, combinado con un consumo WLTP de 5,4-5,6 l/100 km en las versiones de 95 CV, da una autonomía teórica de 714-740 km, pero en la realidad esperen consumos reales de entre 6,5 y 7,5 litros. El maletero se queda en 385 litros, por debajo del mínimo de 500 litros que consideramos práctico para un coche familiar medio: en este segmento es un número aceptable, pero sin alardes. Lo que sí funciona bien es el comportamiento urbano: 4,13 metros de longitud, dirección ligera y buena visibilidad frontal lo hacen cómodo en ciudad. Ese es su territorio natural.
Pensamos en conductores urbanos o periurbanos que hacen menos de 15.000 km al año, viven solos o en pareja sin necesidad de transportar equipaje voluminoso con regularidad, y valoran la solidez de marca y la facilidad de manejo por encima de las prestaciones. No se lo recomendaríamos a quien haga viajes frecuentes con cuatro adultos a bordo o tenga que afrontar carreteras de montaña de forma habitual: el 1.0 TSI de 95 CV trabaja con esfuerzo en esas condiciones y se nota.
El T-Cross es un SUV urbano competente, bien construido y fácil de conducir. El problema no es lo que es, sino lo que cuesta: el salto desde 21.845 hasta 30.550 euros por una R-Line con un tres cilindros de 116 CV y sin cambio automático es un ejercicio de fe en la marca que en CharlaMotor no compartimos. Antes de firmarlo, compare con el Seat Arona o el Renault Captur, que en rangos de precio similares ofrecen más por menos. Si lo elige en la versión de acceso o en el nivel Más, la ecuación mejora. La R-Line, a ese precio, nos parece cara. Nota: 7,1/10.
| Precio | 21.845 EUR - 30.550 EUR |
| Potencia | 95 - 116 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | gasolina |
| Transmision | manual |
| Traccion | FWD |
| Longitud | 4127 mm |
| Peso | 1342 kg |
| Maletero | 385 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 180 km/h |
| 0-100 | 11.3 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| T-Cross 1.0 TSI 95 CV | 95 | 21.845 EUR | 5.4 |
| Más | 95 | 23.740 EUR | 5.6 |
| R-Line | 116 | 30.550 EUR | 5.5 |