
El Volkswagen Tayron es un SUV familiar honesto que cumple su función: ofrece hasta siete plazas, un maletero de 750 litros y una gama mecánica variada que abarca gasolina, diésel e híbridos enchufables. En carretera se comporta con aplomo, la suspensión absorbe bien los baches y el aislamiento acústico es correcto. El problema es que Volkswagen ha optado por la solución más cómoda: estirar el Tiguan, cambiarle el nombre y subirle el precio 3.000 euros. Eso es lo que ves cuando abres la puerta: un Tiguan alargado, no un coche pensado desde cero para familias numerosas.
La calidad interior no justifica ese sobreprecio. Los plásticos duros abundan, los acabados son correctos pero sin sorpresas, y la sensación de solidez que esperarías de una marca premium alemana brilla por su ausencia. El Cupra Terramar, hermano del grupo, ofrece mejor terminación por menos dinero. En cuanto a motores, el 1.5 eTSI de 150 CV es sensato pero lento (9,4 segundos en 0-100), el diésel 2.0 TDI de 150 CV es más interesante con sus 360 Nm de par, y los PHEV de 204 y 272 CV prometen autonomía eléctrica de unos 90-100 km reales. El consumo WLTP es optimista: espera un 15-30% más en uso real.
Para quien necesite siete plazas de verdad y no le importe pagar por ello, el Tayron es una opción válida. Pero no es un coche que te enamore. Es práctico, competente, y eso es todo. En un mercado donde el Skoda Kodiaq ofrece lo mismo por 4.000 euros menos, la propuesta de Volkswagen se tambalea.
El Tayron es para familias numerosas que necesitan siete plazas de verdad y están dispuestas a pagar por ello. Ideal si haces viajes largos con ocupantes habituales en tercera fila, o si necesitas máximo maletero sin renunciar a la flexibilidad de asientos. No es para quien busque emoción de conducción ni para quien quiera sentir que paga por calidad premium. Tampoco para presupuestos ajustados: el Skoda Kodiaq hace lo mismo por menos dinero.
El Tayron es un coche competente que cumple su promesa de espacio y practicidad. Pero Volkswagen ha cometido el error de venderlo como algo más de lo que es: un Tiguan estirado con un nombre nuevo y un precio inflado. La calidad interior no justifica el sobreprecio, y en un segmento donde el Kodiaq ofrece más por menos, la propuesta se tambalea. Si necesitas siete plazas de verdad, es una opción válida. Si buscas un coche que te enamore, sigue buscando. Nota: 7.3/10.
| Precio | 45.920 EUR - 61.670 EUR |
| Potencia | 150 - 272 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | hibrido_enchufable, gasolina, diesel |
| Transmision | automatica |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4792 mm |
| Peso | 1723 kg |
| Maletero | 750 l |
| Plazas | 7 |
| Vel. maxima | 204 km/h |
| 0-100 | 9.4 s |
| Origen | Alemania |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| Más 1.5 eTSI 110 kW (150 CV) DSG 7 plazas | 150 | 45.920 EUR | 6.1 |
| Más 1.5 eTSI 110 kW (150 CV) DSG 5 plazas | 150 | 45.920 EUR | 6.0 |
| Más 1.5 eHybrid 150 kW (204 CV) DSG | 204 | 47.900 EUR | 1.6 |
| Más 2.0 TDI 110 kW (150 CV) DSG 5 plazas | 150 | 47.920 EUR | 5.5 |
| Más 2.0 TDI 110 kW (150 CV) DSG 7 plazas | 150 | 47.920 EUR | 5.5 |
| R-Line 1.5 eTSI 110 kW (150 CV) DSG 7 plazas | 150 | 48.875 EUR | 6.2 |
| R-Line 1.5 eTSI 110 kW (150 CV) DSG 5 plazas | 150 | 48.875 EUR | 6.1 |
| R-Line 2.0 TDI 110 kW (150 CV) DSG 7 plazas | 150 | 50.955 EUR | 5.7 |
| R-Line 2.0 TDI 110 kW (150 CV) DSG 5 plazas | 150 | 50.955 EUR | 5.6 |
| R-Line 2.0 TSI 4Motion 150 kW (204 CV) DSG 7 plazas | 204 | 53.380 EUR | 7.9 |
| R-Line 2.0 TSI 4Motion 150 kW (204 CV) DSG 5 plazas | 204 | 53.380 EUR | 7.8 |
| R-Line 2.0 TDI 4Motion 142 kW (193 CV) DSG 7 plazas | 193 | 55.565 EUR | 6.5 |
| R-Line 2.0 TDI 4Motion 142 kW (193 CV) DSG 5 plazas | 193 | 55.565 EUR | 6.4 |
| R-Line 1.5 eHybrid 200 kW (272 CV) DSG | 272 | 59.010 EUR | 1.7 |
| R-Line Performance 2.0 TSI 4Motion 265 CV DSG 7 plazas | 265 | 61.670 EUR | 8.6 |
| R-Line Performance 2.0 TSI 4Motion 265 CV DSG 5 plazas | 265 | 61.670 EUR | 8.5 |