Pegatina verde en el cristal, y la mayoría no se mueve en eléctrico ni un metro.
La etiqueta ECO mete en el mismo saco a un híbrido con motor eléctrico de verdad y a un coche con un sistema de 48 voltios que solo ayuda a arrancar y a acelerar. Para quien compra, las dos lucen la misma pegatina. Para la física, no se parecen en nada.