Un eléctrico deportivo que cuesta 3.000 euros menos que sus rivales directos, acelera como ellos y mantiene la identidad Abarth sin compromisos. La autonomia es corta, pero el precio compensa.
La luz, cargando en casa el 80 % de las veces y el resto en cargadores rápidos.
El Abarth 600 e Competizione es la única versión del modelo, un eléctrico de 280 CV que Abarth ha decidido lanzar directamente en su forma más agresiva. No hay versión base ni opciones de potencia: es todo o nada, y eso define su carácter. Con 345 Nm de par desde cero revoluciones, 5,9 segundos de 0 a 100 km/h y frenos deportivos Abarth de serie, se posiciona como un compacto urbano con ADN de hot hatch, pero sin motor térmico. La propuesta es coherente: un coche pensado para quien quiere diversión eléctrica sin renunciar a la identidad de marca.
En el mercado español, compite directamente con el Alfa Romeo Junior Elettrica 280 Veloce (281 CV, 41.923 euros), el Opel Mokka GSE (281 CV, 42.250 euros) y el Volvo EX30 Core (272 CV, 41.790 euros). El Abarth cuesta 3.000 euros menos que el Alfa y el Opel, con idéntica potencia y par motor. El maletero de 360 litros es 40 litros más pequeño que el Alfa y 50 litros más grande que el Opel, un compromiso razonable. El equipamiento es generoso: pantalla táctil de 10,25 pulgadas, CarPlay y Android Auto inalámbricos, cámara 360°, asientos deportivos Sabelt, volante de Alcántara, pinzas de freno verdes y decoración Competizione de serie. Las llantas de 20 pulgadas (225/40 R20) son grandes y penalizarán el consumo y el coste de reemplazo, pero refuerzan la imagen deportiva.
La etiqueta DGT de cero emisiones y la carga DC de 100 kW permiten recargas rápidas en ruta, aunque no al nivel del Volvo EX30 (153 kW) o el smart #3 (150 kW). La garantía de dos años es estándar en el segmento, sin ventaja frente a Alfa Romeo. El origen italiano y la herencia Abarth son intangibles que pesan en la decisión de compra, pero no justifican un sobreprecio: aquí sucede lo contrario.
Comprador urbano de 25 a 45 años que busca un eléctrico deportivo con carácter, dispuesto a aceptar autonomia limitada a cambio de precio competitivo y diversión de conducción. Ideal para quien vive en ciudad o área metropolitana con acceso a carga pública, realiza trayectos diarios de menos de 150 km y valora la identidad de marca Abarth. No es para quien necesita autonomia superior a 400 km o realiza viajes frecuentes de larga distancia sin punto de carga accesible.
El Abarth 600 e Competizione es la opción más sensata del segmento de compactos eléctricos deportivos si priorizas precio y carácter. Cuesta 3.000 euros menos que sus rivales directos sin perder potencia, par o equipamiento, y mantiene la identidad Abarth sin compromisos. La autonomia de 280 km reales es su limitación real, no un defecto de concepto: es un coche pensado para ciudad y cercanías, no para viajeros de larga distancia. Frente al Volvo EX30, pierdes 156 km de autonomia WLTP pero ganas 3.000 euros y un carácter deportivo más marcado. Recomendable para quien busque diversión eléctrica sin pagar premium. Nota: 8.2/10.
| Potencia | 281 CV |
| Par | 345 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 18,8 kWh/100 |
| Batería | 54,0 kWh |
| Autonomía WLTP | 319 km |
| Carga rápida | 100 kW |
| 0 a 100 km/h | 5,9 s |
| Velocidad máxima | 200 km/h |
| Largo | 4.189 mm |
| Peso | 1.625 kg |
| Maletero | 360 l |
| Plazas | 5 |
115 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.