
El Abarth 600e llega con un argumento sólido bajo el brazo: es el Abarth más potente de la historia, con 238 o 281 CV, diferencial Torsen mecánico de deslizamiento limitado, frenos Alcon de 380 mm con pinzas de cuatro pistones, barras estabilizadoras un 140% más rígidas que las del Fiat 600e del que deriva, y neumáticos Michelin Pilot Sport EV. No es cosmética deportiva: hay ingeniería real detrás. El problema es la base: comparte plataforma e-CMP con el Fiat 600e, el Alfa Romeo Junior, el Peugeot e-2008 y el Jeep Avenger, entre otros. Por mucho que Abarth haya trabajado el chasis, el punto de partida no es el más inspirado para un coche que se vende como deportivo.
El dato que no perdona es la autonomía: 263 km reales estimados con una batería de 50,8 kWh útiles. El Fiat 600e de 156 CV, con la misma batería, homologa 409 km WLTP; el Abarth, por la potencia y la calibración deportiva, se queda en 322 km WLTP y apenas 263 en el mundo real. Con carga DC máxima de 100 kW, la infraestructura española ya permite viajar, pero hay que planificar con más cuidado que en un coche con autonomía real de 400 km. Para uso urbano y periurbano funciona bien; para viajes largos, mejor que el conductor no sea impaciente.
El precio es el otro escorpión en la habitación. La versión de entrada sale a 45.000 euros y la Scorpionissima a 49.000. A ese dinero, el comprador tiene derecho a preguntarse qué está pagando realmente: ¿el Abarth o la etiqueta? La respuesta honesta es que hay producto real —la puesta a punto es genuina— pero la base tecnológica y la autonomía no justifican ese desembolso sin reservas. Por ese precio, el Alfa Romeo Junior Veloce ofrece prácticamente lo mismo con un marchamo de marca más sólido.
Conductor que hace un uso mayoritariamente urbano y periurbano —menos de 15.000 km al año—, con acceso a carga en casa o en el trabajo, que valora las prestaciones reales y el diseño diferenciador por encima de la practicidad. No es un coche para quien necesita hacer 400 km de un tirón con regularidad ni para familias de cuatro adultos que usen las plazas traseras a diario. Tampoco es para quien busca eficiencia: a 281 CV y con conducción alegre, el consumo se aleja del WLTP con facilidad.
El Abarth 600e es un producto honesto en lo que respecta a su propuesta deportiva: la ingeniería de chasis es real, las sensaciones al volante están ahí y el diseño no deja indiferente a nadie. Pero 45.000-49.000 euros con 263 km de autonomía real y una base de plataforma compartida con media gama Stellantis es mucho pedir. Si la autonomía no es un problema para tu uso y el dinero no te quita el sueño, el escorpión pica. Si necesitas más recorrido o más sentido común por euro, mira al lado. Nota: 7.1/10.
| Precio | 45.000 EUR - 49.000 EUR |
| Potencia | 238 - 281 CV |
| Segmento | SUV |
| Combustible | electrico |
| Transmision | automatica |
| Traccion | delantera |
| Longitud | 4189 mm |
| Peso | 1625 kg |
| Maletero | 360 l |
| Plazas | 5 |
| Vel. maxima | 200 km/h |
| 0-100 | 6.2 s |
| Origen | Italia |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Version | CV | Precio | Consumo WLTP |
|---|---|---|---|
| e Turismo 175 kW (240 CV) | 238 | 45.000 EUR | 18.6 |
| e Scorpionissima 207 kW (280 CV) | 281 | 49.000 EUR | 18.7 |
Cara a cara con sus rivales, con datos.