El 740d xDrive es la entrada diésel a la berlina insignia de BMW, y también la que mejor entiende para qué sirve un Serie 7: cubrir distancias largas con el menor gasto posible sin renunciar a espacio ni a equipamiento.
Es la 1.ª de 3 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
Dentro de la gama del Serie 7, el 740d xDrive es la puerta de entrada, y también la versión más razonable de las tres. Frente a los 133.450 euros del híbrido enchufable 750e xDrive y los 144.950 del M760e xDrive, este diésel cuesta 122.150 euros, once mil menos que el 750e, con 299 CV que en el uso real de un coche de representación se notan menos que sus 670 Nm de par. Además tiene más autonomía WLTP (1.213 km frente a los 80 del PHEV con la batería cargada) y un maletero de 540 litros, 15 litros más que los 525 de ambos enchufables. La potencia y las prestaciones de los híbridos enchufables son superiores, pero para un coche que se usa sobre todo en carretera y autopista, el diésel es la elección que tiene más sentido.
Frente al mercado, el Audi A8 L 50 TDI quattro cuesta 3.140 euros menos, pero se queda en 286 CV, gasta 1,1 l/100 km más en WLTP y ofrece 35 litros menos de maletero. El Mercedes-Benz Clase S 350 d 4MATIC Largo tiene 14 CV más y acelera 0,4 segundos antes, pero cuesta 16.600 euros más y ofrece 30 litros menos de maletero, con un consumo WLTP prácticamente igual. El 740d xDrive queda como la opción más eficiente y con más espacio de carga de los tres diésel de representación comparados.
El equipamiento de serie incluye suspensión neumática, amortiguación adaptativa, dirección activa integral, climatizador de cuatro zonas, asientos delanteros con calefacción y ajuste eléctrico, sonido Bowers & Wilkins, pantalla curva de 14,9 pulgadas y Head-Up Display, un nivel de dotación que no obliga a subir de versión para tener lo esencial de un buque insignia. La etiqueta ECO permite circular sin restricciones en episodios de alta contaminación, algo que el 0 emisiones de los enchufables logra con más margen pero a costa de una autonomía eléctrica de solo 62 km reales estimados.
Para quien recorre muchos kilómetros al año por autovía y necesita una berlina de representación con chófer o conducción propia, sin depender de la red de recarga. Es la versión adecuada para flotas y usuarios de largo recorrido que priorizan autonomía y coste de uso sobre potencia bruta. Quien circule sobre todo por ciudad y pueda cargar en casa o en el trabajo encontrará más sentido en el 750e xDrive, aunque pague más por el coche.
El 740d xDrive es la versión más sensata del Serie 7: no busca presumir de potencia ni de cero emisiones, sino ofrecer el equilibrio que este tipo de coche necesita, autonomía larga, maletero generoso y consumo contenido para su categoría. Frente al Audi A8 L y al Mercedes Clase S 350 d sale bien situado en espacio de maletero y autonomía, aunque ninguno de los tres resuelve el problema de fondo de mover más de dos toneladas con un seis cilindros. Lo recomendamos para el comprador de largo recorrido que no necesita enchufe. Nota: 8,1/10.
| Potencia | 299 CV |
| Par | 670 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 6,1 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 160 g/km |
| Batería | 1,0 kWh |
| Autonomía WLTP | 1.213 km |
| 0 a 100 km/h | 5,8 s |
| Velocidad máxima | 250 km/h |
| Largo | 5.391 mm |
| Peso | 2.255 kg |
| Maletero | 540 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
112 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 740d xDrive | 299 CV | 122.150 € |
| 750e xDrive | 489 CV | 133.450 € |
| M760e xDrive | 571 CV | 144.950 € |