El BMW XM 50e es la puerta de entrada a un SUV de 2,7 toneladas que pide justificar su existencia, y lo hace a medias: sobra potencia, falta coherencia.
Es la 1.ª de 2 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Es la que abre la gama.
Sin enchufarlo: lo que gasta cuando se le acaba la batería.
El 50e es la versión de acceso a la gama XM, con 476 CV y 700 Nm frente a los 748 CV y 1.000 Nm del Label, que cuesta 55.250 euros más. La diferencia de prestaciones entre ambas (3,8 s frente a 5,1 s de 0 a 100) no compensa ese salto de precio para la mayoría de usuarios: el 50e ya ofrece sobra de potencia para un uso real, y es la elección sensata dentro de la gama si se quiere un XM sin pagar el extra del Label. Ambas versiones comparten carrocería, maletero de 527 litros y batería de 25,7 kWh, así que la decisión entre una y otra es puramente de motor y acabado estético.
Frente a sus rivales, el 50e cuesta 108.815 euros menos que el Bentley Bentayga S Hybrid (462 CV) y ofrece 40 km más de autonomía WLTP. Frente al Range Rover P460e SWB (460 CV, 149.150 euros), el BMW es 15.050 euros más barato pero se deja 33 km de autonomía WLTP y 48 litros de maletero. El Audi Q8 60 TFSIe (489 CV, 108.780 euros) es 25.320 euros más barato con prestaciones similares, aunque con 88 litros menos de maletero. El consumo homologado con la batería vacía se sitúa en 11,3 l/100 km, una cifra que en el uso real de un coche de 2.695 kg puede dispararse con facilidad si no se recarga a diario.
El equipamiento de serie es extenso: suspensión M adaptativa Professional, asientos delanteros con masaje y ventilación, sonido Harman/Kardon de 16 altavoces, Head-Up Display y llantas de 56 cm (22 pulgadas), que ya anticipan un coste elevado en neumáticos de reposición. La garantía de 3 años es la habitual del mercado y no diferencia a este SUV de sus rivales.
Para quien quiera un SUV de gran tamaño con prestaciones de deportivo y pueda recargar a diario, aprovechando los 85 km WLTP de autonomía eléctrica para trayectos urbanos sin tocar el motor térmico. Tiene sentido para quien valora el equipamiento de serie por encima de exprimir cada CV: el salto al Label, con 272 CV más, solo se justifica si las prestaciones puras son la prioridad. No es la opción para quien recorra muchos kilómetros interurbanos sin enchufe cerca.
El 50e es la versión razonable de la gama XM: ofrece prestaciones de sobra, un equipamiento completo y una autonomía eléctrica competente frente a los rivales analizados, sin pagar el sobrecoste del Label. Pero el conjunto, de 2.695 kg, llantas de 22 pulgadas y un consumo que se dispara sin recarga diaria, plantea dudas de coherencia que ni la etiqueta 0 emisiones resuelve del todo. Frente al Audi Q8 60 TFSIe, que ofrece prestaciones parecidas por 25.320 euros menos, el XM 50e necesita justificar su precio con algo más que el nombre. Nota: 7,1/10.
| Potencia | 476 CV |
| Par | 700 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 1,4 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 31 g/km |
| Batería | 29,5 kWh |
| Autonomía WLTP | 85 km |
| 0 a 100 km/h | 5,1 s |
| Velocidad máxima | 250 km/h |
| Largo | 5.110 mm |
| Peso | 2.695 kg |
| Maletero | 527 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 3 años |
141 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| 50e | 476 CV | 134.100 € |
| Label | 748 CV | 189.350 € |