El Comfort es la versión que da sentido al Seal 6: más autonomía eléctrica real y un equipamiento que ninguna berlina premium enchufable iguala por menos de 36.000 euros.
Es la 2.ª de 2 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 4.000 € más que la DM-i Boost, que abre la gama.
Sin enchufarlo: lo que gasta cuando se le acaba la batería.
El DM-i Comfort es el escalón superior de una gama de solo dos versiones. Frente al Boost de 184 CV y 31.790 euros, suma 28 CV, una batería mayor que eleva la autonomía WLTP de 55 a 105 km (82 km reales estimados frente a 43) y añade carga rápida en corriente continua a 26 kW, algo que el Boost ni siquiera ofrece. El sobrecoste de 4.000 euros se traduce en un uso eléctrico diario mucho más realista: con 82 km de autonomía real, buena parte de los trayectos urbanos e interurbanos se hacen sin tocar el motor de gasolina.
La mecánica combina un 1.5 turbo con el sistema DM-i para entregar 212 CV y 300 Nm, con un 0-100 de 8,5 segundos que no busca deportividad sino eficiencia. Con la batería descargada, BYD estima 6,1 l/100 km, una cifra que hay que tomar como orientativa de conducción real, no como homologación de laboratorio. Frente al Skoda Superb Berlina 1.5 TSI iV (204 CV, 52.900 euros), nuestro Seal 6 cuesta 17.110 euros menos y tiene 8 CV más, aunque el Superb ofrece 35 km más de autonomía WLTP y carga en DC a 50 kW por los 26 kW del BYD. Frente al Peugeot 408 PHEV 240 (241 CV, 41.450 euros), el Seal 6 es más barato, tiene más autonomía WLTP y gasta 1,1 l/100 km menos en el ciclo homologado, aunque el francés acelera un segundo antes y ofrece 76 litros más de maletero.
El equipamiento de serie es notable para el precio: techo panorámico, asientos ventilados y calefactables delante, volante calefactable, cámara 360º, control de crucero adaptativo, pantalla de 15,6 pulgadas y carga inalámbrica de 50 W. Frente a las premium alemanas del grupo comparado (Audi A5, BMW Serie 3, Mercedes Clase C y Clase E), todas superan los 60.000 euros y ofrecen menos autonomía eléctrica real que este Comfort, aunque también más potencia y mejores tiempos de aceleración.
Pensado para quien hace trayectos diarios de hasta 80 km y puede recargar en casa o en el trabajo, aprovechando así la mayor parte del uso en modo eléctrico. También para quien valora un equipamiento muy completo de serie sin pagar el sobrecoste de una berlina premium alemana. No es la elección para quien prioriza la aceleración o necesita carga rápida en autopista, donde los 26 kW en DC se quedan cortos frente a los 50-55 kW de varios rivales.
El DM-i Comfort es la versión sensata de la gama: los 4.000 euros de más sobre el Boost compran el doble de autonomía eléctrica y carga rápida, algo que se nota en el uso diario. Frente a las berlinas PHEV alemanas comparadas, ofrece consumo homologado más bajo y garantía muy superior por decenas de miles de euros menos, aunque se queda atrás en potencia, aceleración y velocidad de carga. Para un uso predominantemente eléctrico en el día a día, es una opción sólida. Nota: 7,4/10.
| Potencia | 212 CV |
| Par | 300 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 1,5 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 34 g/km |
| Batería | 19,0 kWh |
| Autonomía WLTP | 105 km |
| Carga rápida | 26 kW |
| 0 a 100 km/h | 8,5 s |
| Velocidad máxima | 180 km/h |
| Largo | 4.840 mm |
| Peso | 1.765 kg |
| Maletero | 491 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 6 años |
108 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| DM-i Boost | 184 CV | 31.790 € |
| DM-i Comfort | 212 CV | 35.790 € |