Un Panda Cross que cuesta casi 2.000 euros más que el Icon por llevar carrocería elevada y barras de techo, pero con el mismo motor anémico y sin ganar espacio interior.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Panda Cross es la versión SUV del Panda, diferenciada por su altura de marcha, protecciones de plástico y barras longitudinales en el techo. Esta versión de 65 CV es la única disponible en la gama Cross, lo que la convierte en la puerta de entrada a este segmento de microcitadinos elevados. Frente al Panda Icon estándar, que cuesta 15.799 euros, aquí pagamos 1.958 euros adicionales por la estética SUV y la sensación de mayor altura, pero sin cambios mecánicos ni de espacio interior: el maletero sigue siendo de 225 litros, idéntico al Icon, y el motor de 65 CV es el mismo.
El motor 1.0 Hybrid de 65 CV y 92 Nm es el talón de Aquiles de esta versión. Con 13,9 segundos en el 0-100 km/h, es lento incluso para ciudad, y en autovía se queda corto: necesita planificación para adelantamientos. El consumo WLTP de 5,1 l/100 km es correcto para la cilindrada, pero la autonomía de 745 km con depósito de 38 litros apenas supera la de rivales más potentes. Frente al Hyundai i10 de 63 CV a 17.840 euros, el Panda Cross cuesta 83 euros menos pero pierde 27 litros de maletero y gana 2 CV que no se notan. El Suzuki Swift de 83 CV, a 22.950 euros, cuesta 5.193 euros más pero ofrece 18 CV adicionales, cambio automático CVT y mejor comportamiento en carretera.
El equipamiento es generoso para la categoría: pantalla táctil de 7 pulgadas, Bluetooth, frenada automática de emergencia, reconocimiento de señales y asistente de cambio involuntario de carril. La etiqueta ECO permite acceso a zonas de tráfico limitado. Lleva barras de techo de serie, lo que justifica parcialmente el sobrecoste frente al Icon, aunque la altura de marcha es mínima y el comportamiento dinámico no mejora.
Esta versión va dirigida a compradores urbanos que valoran la estética SUV y la altura de marcha sin necesidad de potencia real. Ideal para parejas sin hijos o con un hijo pequeño que buscan un coche fácil de aparcar pero con presencia visual. No es recomendable para quien haga muchos kilómetros en autovía o necesite espacio trasero: el motor se queda corto y el maletero no crece. Tampoco para familias numerosas: las plazas traseras son estrechas.
El Panda Cross es coherente con su propósito: un microcitadino elevado y accesible para ciudad. Pero el precio de 17.757 euros es difícil de justificar cuando el Icon cuesta 1.958 euros menos con idéntico motor, espacio y peso. La diferencia es cosmética: barras de techo y plásticos de protección. Si buscas un coche pequeño y económico, el Icon es más sensato. Si quieres un SUV real con más potencia, el Suzuki Swift de 83 CV a 22.950 euros ofrece mejor comportamiento en carretera y cambio automático. El Panda Cross tiene sentido solo si la estética elevada es prioritaria y aceptas sus limitaciones mecánicas. Nota: 7.2/10.
| Potencia | 65 CV |
| Par | 92 Nm |
| Cambio | Manual |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,1 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 116 g/km |
| Autonomía WLTP | 745 km |
| 0 a 100 km/h | 13,9 s |
| Velocidad máxima | 164 km/h |
| Largo | 3.705 mm |
| Peso | 1.055 kg |
| Maletero | 225 l |
| Plazas | 5 |
| Garantía | 3 años |
60 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.