El Bronco más off-road de la gama española, con el mismo motor que el Outer Banks pero 4.600 euros más caro y con menos autonomía para pagar la vocación todoterreno.
Es la 2.ª de 2 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 4.600 € más que la Outer Banks 2.7 V6 EcoBoost Auto 4x4, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Badlands es el segundo escalón de la gama del Bronco en España, justo por encima del Outer Banks, y comparte con él el mismo V6 2.7 EcoBoost de 334 CV y 563 Nm. La diferencia no está en el motor sino en el chasis: amortiguación Bilstein, bloqueo de diferencial delantero y trasero, barra estabilizadora delantera desconectable y cambio con reductora convierten a este acabado en el más orientado al todoterreno duro. A cambio, paga un sobrecoste de 4.600 euros sobre el Outer Banks, pesa 129 kg más (2.418 kg frente a 2.289 kg), acelera medio segundo más lento de 0 a 100 (7,2 s frente a 6,7 s) y pierde 20 km de autonomía WLTP (556 km frente a 576 km). El maletero mejora, con 546 litros frente a los 471 del Outer Banks.
Frente a los rivales del mercado español, el Badlands se mueve en terreno mixto. El INEOS Grenadier Station Wagon cuesta 7.165 euros menos, con 48 CV de desventaja pero con un maletero de 1.000 litros, casi el doble que el Bronco, y una garantía de 3 años frente a los 2 del Ford. El Jeep Wrangler Sahara, 10.695 euros más barato, ofrece peor conjunto motriz en potencia (272 CV) pero consume 3,8 l/100 km menos en el ciclo WLTP y llega a 778 km de autonomía, 222 km más que el Bronco. El consumo homologado del Badlands, 14,2 l/100 km, es el más alto de los tres.
El equipamiento de serie incluye pantalla táctil de 30,5 cm, sonido B&O con 10 altavoces, cámara 360 grados, control de velocidad adaptativo y asientos delanteros calefactados con ajuste eléctrico, un nivel completo para el segmento. Las llantas de 43 cm con neumáticos 285/70 R17 son coherentes con su vocación off-road, sin caer en el sobredimensionamiento habitual de otros SUV urbanos.
El Badlands tiene sentido para quien va a usar de manera efectiva su capacidad todoterreno, con rutas de pista o montaña habituales, y valora el bloqueo de diferenciales y la barra estabilizadora desconectable por encima del consumo o la autonomía. Para uso predominantemente urbano o de carretera, el Outer Banks ofrece el mismo motor por menos dinero y con mejor autonomía, y el comprador que prioriza consumo y kilómetros por depósito encuentra mejor equilibrio en el Jeep Wrangler Sahara.
El Badlands es la versión más coherente del Bronco para quien realmente pisa terreno difícil, con un hardware off-road que el Outer Banks no ofrece. Pero ese salto cuesta 4.600 euros y penaliza autonomía y consumo sin mejorar las prestaciones en carretera. Frente al Jeep Wrangler Sahara, que cuesta 10.695 euros menos y recorre 222 km más con el depósito lleno, el Badlands solo se justifica si el uso todoterreno es real y frecuente. Para el resto, el Outer Banks de la misma gama es la opción más razonable. Nota: 7,3/10.
| Potencia | 334 CV |
| Par | 563 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Total |
| Consumo WLTP | 14,2 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 338 g/km |
| Autonomía WLTP | 556 km |
| 0 a 100 km/h | 7,2 s |
| Velocidad máxima | 161 km/h |
| Largo | 4.800 mm |
| Peso | 2.418 kg |
| Maletero | 546 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 4 estrellas |
| Garantía | 2 años |
96 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| Outer Banks 2.7 V6 EcoBoost Auto 4x4 | 334 CV | 87.095 € |
| Badlands 2.7 V6 EcoBoost Auto 4x4 | 334 CV | 91.695 € |