Un V8 de 446 CV con cambio automático que entrega 5 segundos en 0-100 km/h, pero pide 70.128 euros por un coche que gasta 12,4 l/100 km y ofrece menos maletero que sus rivales alemanes.
Es la 2.ª de 2 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 3.300 € más que la GT 5.0 V8, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El Mustang Convertible GT 5.0 V8 Aut. es la versión automática del icono americano, posicionada 3.300 euros por encima de su hermana manual. Ambas comparten el mismo V8 atmosférico de 5.038 cc y 446 CV, pero el cambio automático recorta 0,4 segundos en el 0-100 (5,0 frente a 5,4 segundos) y apenas penaliza el consumo WLTP: 12,4 frente a 12,3 l/100 km. Dentro de la gama, es la opción para quien quiere rendimiento sin pedal de embrague, aunque la diferencia de tiempo es marginal y el precio sube de forma desproporcionada. Frente a la versión manual, pierde coherencia: el sobrecoste no se justifica solo en décimas de aceleración.
El motor es el punto fuerte indiscutible: 540 Nm de par desde 4.000 rpm, sonoridad inconfundible y respuesta inmediata. En carretera abierta es una máquina de diversión pura, con vmax limitada a 250 km/h por normativa europea. El consumo real rondará los 14-15 l/100 km en uso mixto, lejos del WLTP de 12,4. Frente a rivales como el BMW M240i xDrive (392 CV, 7,3 l/100 km, 77.700 euros) o el Mercedes-AMG CLE 53 4MATIC+ Cabrio (449 CV, 9,3 l/100 km, 107.907 euros), el Mustang es más potencia bruta y menos eficiencia: gasta 3 litros más por cada 100 km que el BMW, aunque cuesta 7.572 euros menos. El Fastback automático, su hermano coupé, cuesta 5.000 euros menos, pesa 40 kg menos y ofrece 71 litros más de maletero: es la opción más sensata si no es imprescindible el descapotable.
Equipamiento generoso: pantalla táctil de 13,2 pulgadas, sonido B&O de 12 altavoces, asientos delanteros deportivos con calefacción y ventilación, capota textil eléctrica, llantas de 19 pulgadas (255/40 delante, 275/40 detrás) y frenos Brembo. Lleva lo esencial en seguridad activa: frenada de emergencia, control de crucero adaptativo, detector de ángulo muerto. Etiqueta DGT C por ser gasolina pura. Garantía de 2 años, estándar en el segmento.
Comprador que prioriza la experiencia descapotable sobre la lógica económica: quien quiere un V8 americano auténtico, no le importa el consumo y valora la comodidad del cambio automático en ciudad. Perfil de uso: viajes de fin de semana, carretera abierta, clima cálido. No es para quien busca eficiencia, espacio de maletero o relación calidad-precio: el Fastback automático ofrece lo mismo por 5.000 euros menos. Tampoco para quien recorre más de 15.000 km/año en mixto: el gasto en combustible será significativo.
Es un coche emocionante pero caro para lo que ofrece. El V8 es inmejorable, la capota funciona bien y el equipamiento es generoso, pero 70.128 euros por un descapotable que gasta 12,4 l/100 km y tiene 310 litros de maletero es difícil de justificar frente al Fastback automático (5.000 euros menos, mejor maletero) o frente a rivales alemanes más eficientes y con mejor tecnología. Si el descapotable es imprescindible, es la opción correcta; si no, el Fastback es más sensato. Nota: 7.8/10.
| Potencia | 446 CV |
| Par | 540 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Trasera |
| Consumo WLTP | 12,4 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 282 g/km |
| Autonomía WLTP | 491 km |
| 0 a 100 km/h | 5,0 s |
| Velocidad máxima | 250 km/h |
| Largo | 4.810 mm |
| Peso | 1.876 kg |
| Maletero | 310 l |
| Plazas | 4 |
| Euro NCAP | 4 estrellas |
| Garantía | 2 años |
104 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| GT 5.0 V8 | 446 CV | 66.828 € |
| GT 5.0 V8 Aut. | 446 CV | 70.128 € |