Un diesel eficiente y versátil que cumple bien su función, pero pide demasiado dinero por un motor que se queda corto en prestaciones.
Es la 2.ª de 5 versiones a la venta, ordenadas de menos a más dinero. Cuesta 1.760 € más que la B 180, que abre la gama.
Al homologado se le suma lo que se queda corto en carretera, medido en el catálogo.
El B 180 d es la opción diesel de entrada en la Clase B, posicionado entre el B 180 gasolina (136 CV, 43.119 euros) y el B 200 d (150 CV, 45.371 euros). Con 116 CV y 280 Nm de par, ofrece un equilibrio entre eficiencia y capacidad de carga, aunque sus prestaciones son modestas: tarda 10 segundos en alcanzar los 100 km/h. Su consumo WLTP de 5,2 l/100 km y autonomía de 826 km lo hacen competente para uso mixto, pero el precio de 44.879 euros lo sitúa en territorio incómodo: apenas 1.252 euros menos que el B 200 d, que suma 34 CV y 40 Nm adicionales con el mismo consumo.
En carretera, el motor diesel de 1.950 cc se comporta sin sorpresas, con entrega lineal pero sin vivacidad. La caja automática de 8 velocidades gestiona bien las marchas, aunque en aceleración el coche se siente contenido. Frente a rivales como el Toyota Proace City Verso (131 CV, 28.250 euros) o el Volkswagen Touran (122 CV, 41.340 euros), el Mercedes pide un sobrecoste considerable sin justificación clara en prestaciones: el Touran es más espacioso con 7 plazas y 633 litros de maletero, mientras que el Toyota es 16.629 euros más barato con solo 15 CV menos. La etiqueta DGT tipo C refleja su naturaleza diésel convencional.
El equipamiento es generoso: pantalla táctil de 10,25 pulgadas, navegación premium MBUX, climatización de 2 zonas, asientos con calefacción y apoyo lumbar, faros LED y ayudas a la conducción completas. Los acabados son correctos con tapicería símil cuero y molduras de calidad media. El maletero de 445 litros es funcional pero no destaca. La garantía de 2 años es estándar en el segmento.
Comprador que prioriza eficiencia de combustible y autonomía en viajes largos, con presupuesto limitado pero que valora la marca Mercedes. Ideal para profesionales que recorren 15.000-20.000 km anuales en mixto, sin necesidad de prestaciones deportivas. No es recomendable para quien busque espacio trasero generoso o aceleración ágil; tampoco para quien pueda permitirse el B 200 d, que ofrece mucho más por poco dinero adicional.
El B 180 d es un coche competente pero mal posicionado en la gama. Su eficiencia y equipamiento son sólidos, pero el motor de 116 CV se queda corto para un vehículo de casi 1.600 kg, y el precio lo hace poco atractivo frente al B 200 d. Si buscas diesel en la Clase B, salta directamente a los 150 CV; si quieres ahorrar, el B 180 gasolina (136 CV, 43.119 euros) es más vivo y apenas cuesta menos. Nota: 7.2/10.
| Potencia | 116 CV |
| Par | 280 Nm |
| Cambio | Automático |
| Tracción | Delantera |
| Consumo WLTP | 5,2 l/100 |
| Emisiones de CO₂ | 137 g/km |
| Autonomía WLTP | 826 km |
| 0 a 100 km/h | 10,0 s |
| Velocidad máxima | 200 km/h |
| Largo | 4.419 mm |
| Peso | 1.580 kg |
| Maletero | 445 l |
| Plazas | 5 |
| Euro NCAP | 5 estrellas |
| Garantía | 2 años |
114 elementos de serie. Los opcionales de pago no cuentan.
| Versión | Potencia | Precio |
|---|---|---|
| B 180 | 136 CV | 43.119 € |
| B 180 d | 116 CV | 44.879 € |
| B 200 d | 150 CV | 45.371 € |
| B 250 e con tecnología híbrida EQ | 218 CV | 49.926 € |
| B 220 d | 190 CV | 53.473 € |